La Policía de Jalapa nunca imaginó que detrás de un equipo de sonido robado encontrarían lo que suele llamarse “una casa tope”, donde había drogas, joyas y dinero.
A eso de las 11:00 a.m. de este jueves, en el sector 9 del poblado de Jalapa, una patrulla policial daba persecución a un chavalo que presuntamente se había robado un equipo de sonido. Al lograr su captura el sujeto confesó que lo había vendido.
Siguiendo las pistas del caso, los efectivos policiales llegaron a la casa señalada por el ladrón confeso y su sorpresa, al allanar la vivienda, es que no sólo encontraron el equipo de sonido, sino también drogas, muchas joyas y dinero en efectivo.
El cateo se extendió hasta en horas de la tarde, en un operativo que incluyó la ocupación de los objetos robados y la captura del dueño de la vivienda, identificado por la Policía Nacional como Antonio Maradiaga Rivera.
Un extenso corte de energía eléctrica en Jalapa impidió a la Policía pesar la droga incautada e informar con exactitud la cantidad, pero el comisionado Héctor Zelaya, jefe en el departamento de Nueva Segovia, adelantó que se trataba de unos 200 gramos de marihuana aproximadamente y unas 120 piedras de crack.
Aunque extraoficialmente se conoció de joyas y dinero, el jefe policial precisó en un informe preliminar que lo incautado se limitó a la droga, un equipo de sonido y un televisor.
La casa, ubicada de la esquina sureste del Estadio de Futbol media cuadra al sur, está disfrazada en su parte frontal por una humilde vivienda de adobe y tejas; sin embargo su interior es de lujo y comodidades, según la Policía.