El cerebro humano está dotado de un mecanismo que permite borrar voluntariamente recuerdos traumatizantes, según un estudio divulgado en Estados Unidos, y susceptible de permitir nuevos tratamientos contra la depresión y la ansiedad.
“Hemos mostrado en este estudio que los individuos tienen la capacidad de aprender a suprimir selectivamente malos recuerdos de su memoria”, explicó Brendan Depue, uno de los coautores de la investigación, divulgada por la revista estadounidense Science el día de hoy.
“Creemos haber detectado los mecanismos neuronales de este fenómeno y esperamos que este descubrimiento, así como investigaciones futuras, generarán nuevos enfoques terapéuticos y nuevos medicamentos que permitan tratar un conjunto de problemas emocionales”, añadió este investigador en neurociencia de la Universidad de Colorado.
Por ejemplo, las fobias, los comportamientos obsesivos o los estados de estrés provocados por una experiencia traumatizante, explicó.
Durante un período de entrenamiento, los participantes debieron memorizar 40 pares de imágenes que incluían un rostro humano emocionalmente “neutro” asociado a una escena perturbadora como la de un soldado herido, una silla eléctrica o un accidente de ruta.
Luego se sometió a las personas a un ejercicio para determinar si ante la visión de la imagen “neutra” podían recordar u olvidar voluntariamente la imagen traumatizante correspondiente.
Su cerebro fue sometido a una IRM (imagen por resonancia magnética) que permite visualizar en tiempo real el funcionamiento de un órgano.
Según los investigadores, el proceso de supresión de la memoria se sitúa en el córtex prefrontal, considerado la zona de control de los pensamientos.