La profesora Sandra Gómez, de 44 años, dijo a LA PRENSA que en ningún momento golpeó al niño Mario Alberto Dávila Lejarza, de 11 años, tal como lo señala el propio niño, su mamá Nefertiny Lejarza Portobanco y sus abogados.
Según la maestra, el caso se volvió un juego político, “ya que la mamá y la abuela del niño son militantes sandinistas y colaboradoras de la casa de la niñez”, expresó, tras agregar que lo que la madre del niño quiere es que le impidan ejercer su profesión como maestra, en la que lleva más de 25 años.
“He dado clases en muchos colegios como en el Teresiano, Lorenzo Guerrero y Rubén Darío y estuve movilizada en toda la cuarta región en los años ochenta”, dijo la maestra.
Según Gómez, no ha propinado ningún maltrato y dice no saber de dónde saca tal versión el niño. “Es primera vez que me acusan por semejante cosa”, aseguró la maestra.
Según la maestra, el comportamiento del niño, mientras ella lo atendió, fue quieto, distraído y faltaba mucho a clases.
Nardy Gómez, hermana de la profesora, dijo que como familia se han preguntado qué es lo que quiere la familia del menor. “A todos los juicios que nos han llamado hemos ido y han fallado a favor de mi hermana”, dijo tras aseverar que existen testigos oculares, vecinos cercanos al niño, que dicen que el menor juega normal y que su comportamiento es igual.
DENUNCIAN MANIPULACIÓN
“Eso que inventaron que le tiene miedo a la profesora, eso es mentira”, expresó.
Según Nardy Gómez, el niño ha sido manipulado “y la familia inconscientemente está maltratando psicológicamente al menor”.
Alejandro Romero, asesor legal de la profesora, dijo que este caso se ha llevado al extremo, porque después de que no se presentó la mamá del niño a la primera reunión con la directora del centro, la maestra nunca ha faltado a ninguna citatoria que ellas han mandado.
“Supuestamente sale con 15 reglazos, digo supuestamente porque nunca han podido probarlo”, dijo el asesor, señalando que la misma directora, Yolanda Chamorro, dijo que no daba lugar a la acusación, “incluso los delegados del Ministerio de Educación detectaron que era una mentira”, expresó.
Nardy Gómez aseguró que han recibido llamadas de amenazas de muerte en contra de su hermana, de su mamá y la hija de la profesora.
LA PRENSA entrevistó a la directora del centro, Yolanda Chamorro, quien dijo que el caso no está en sus manos, sino en el Mined, pero que no considera que la profesora haya sido capaz de golpear al menor.
“Más de 50 niños firmaron un respaldo a la profesora, los niños a los cuales ella les da clases la están respaldando, al igual que las profesoras del centro”, enfatizó Gómez.