El toletero de los Yanquis, Alex Rodríguez, se ha convertido en una máquina de hacer jonrones.
Ayer, no sólo disparó su vuelacerca número 31 de la campaña para consolidarse como líder de las Grandes Ligas, también contagió a Derek Jeter y Bobby Abreu, en la victoria de los Mulos 7-3 sobre Tampa Bay.
El cuarto episodio bastó para que los Yanquis, al ritmo de pura dinamita, definiera el juego. Sin out, Jeter dio cuadrangular, lo imitó Rodríguez con su jonrón 31 y cerró Abreu la feria de poder pero después que James Shields retirara a dos hombres.
Andy Pettite (5-6) se apuntó la victoria, con 5.2 entradas lanzadas de tres limpias, mientras Abreu se lucía con el madero al irse de 4-3 con tres empujadas.
Pero Boston, máximo rival de los Yanquis en la División Este, también hicieron lo propio para derrotar 7-4 a los Azulejos.
Pese a no conectar de jonrón, Manny Ramírez y David Ortiz se combinaron impulsando cinco carreras entre los dos ante Roy Halladay, en el duelo con el nudillista Tim Wakefield.
Wakefield se llevó su décimo triunfo de la temporada, a pesar que admitió cuatro carreras en seis episodios y los jonrones de Matt Stairs (14) y Alex Ríos (18), pero Halladay (10-4) fue sacudido con cinco anotaciones limpias en cinco entradas.
Jonathan Papelbon (21) se acreditó juego salvado, ponchando a dos Azulejos en el noveno episodio.
Con jonrones consecutivos de José Reyes y Rubén Gotay en el cierre del primer inning, los Mets vencieron 3-2 a Cincinnati, mientras Orlando “El Duque” Hernández se hacía cargo de la lomita por Nueva York.
Hernández (5-4) lució bien, pues apenas admitió tres hits y dos carreras limpias en seis episodios. Perdió Bronson Arroyo (3-10) permitiendo una anotación más en siete entradas.
Mientras Michael Cuddyer empató una marca personal de cuatro hits en un juego, Minnesota aprovechó el descontrol de Chad Gaudin (8-4) para vencer 6-2 a los Atléticos de Oakland.
Ganó Scott Baker (8-4) esparciendo cinco hits y dos carreras limpias en seis entradas, mientras el relevo caminó tres innings sin permitir imparable.