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Maulana Abdul Aziz, hermano del líder muerto en la mezquita, Abdul Rashid Ghazi, es custodiado por la Policía mientras encabeza el funeral, en su villa natal de Basti Abdula, centro del país. Miles de personas le acompañaron. Abdul Aziz fue capturado cuando trató de huir cubierto con una burka. (LA PRENSA/AFP/M. MALIK )
Asalto a mezquita inflama ira islámica
Clérigo rebelde pronostica “revolución” religiosa y general Musharraf, mano dura al extremismo
ISLAMABAD/ AFP, EFE
Exaltación

Miles de personas acudieron ayer al funeral del clérigo radical Abdul Rashid Ghazi.

El entierro del clérigo estuvo oficiado por su propio hermano, el ulema Maulana Abdul Aziz, el número uno de la Mezquita Roja, detenido la semana pasada cuando intentaba huir del templo, camuflado bajo un burka. Las autoridades permitieron a Aziz, a su esposa y a una de sus hijas viajar desde Islamabad a su tierra natal para asistir al funeral de Rashid, pese a que los tres se encuentran bajo detención.

Muchos de los asistentes rindieron tributo a Ghazi por lo que describieron como su “heroica” lucha por la causa del Islam, al tiempo que reclamaron una investigación sobre el asalto. Además de miles de residentes de la zona, al funeral asistieron representantes políticos.

El número dos de Al Qaeda, Ayman al Zawahiri, llamó a los paquistaníes a rebelarse contra su presidente Pervez Musharraf después del sangriento asalto: “Me dirijo a los ulemas (religiosos musulmanes) de Pakistán: (...) Musharraf y sus perros de presa, al servicio de los cruzados (occidentales) y los judíos, deshonran” a Pakistán.

El Ejército paquistaní anunció el jueves que entre los restos carbonizados de 19 personas, hallados tras el asalto a la Mezquita Roja de Islamabad, puede haber mujeres y niños, al tiempo que aumentó a 86 el balance de muertos entre los ocupantes del recinto.

Mientras guiaban a los periodistas por el escenario de los enfrentamientos, por primera vez desde que terminó el asalto el miércoles, los militares mostraron el masivo arsenal de los militantes, que incluía chalecos suicidas, lanzagranadas y minas.

“De los cadáveres recuperados, 19 quedaron irreconocibles y podrían ser de cualquier sexo o edad”, afirmó el portavoz militar, el general Waheed Arshad.

Este último también cifró en 11 los muertos en las filas del Ejército y en 44 los heridos.

Las autoridades paquistaníes precisaron anteriormente que no había mujeres entre los muertos en la mezquita ni en el seminario adyacente.

Además, “un total de 85 personas se rindieron; de ellas 56 eran hombres y 29 mujeres”, agregó Arshad al precisar que 39 de los que se entregaron eran menores de 18 años.

LÍDER DEFIENDE “MARTIRIO”

El detenido jefe de los clérigos de la Mezquita Roja encabezó el jueves las plegarias fúnebres en homenaje a su hermano, muerto en un ataque lanzado por las fuerzas de seguridad, y pronosticó que “el martirio” de los defensores del recinto impulsará a Pakistán hacia una “revolución islámica”.

El presidente de facto de Pakistán, el general Pervez Musharraf, ordenó el ataque contra la mezquita, y logró respaldo entre moderados de su país y países que, como Estados Unidos, muestran su preocupación ante el crecimiento del radicalismo islámico en esta nación.

Musharraf ha apoyado a Estados Unidos tras los ataques del 11 de septiembre de 2001, y como resultado, se ha convertido en enemigo de muchos grupos islámicos. En los últimos años han existido cuatro intentos de asesinato contra el Jefe de Estado paquistaní.

En un discurso por televisión, Musharraf dijo: “El terrorismo y el extremismo no han concluido en Pakistán. Pero estamos decididos a eliminar el terrorismo y el extremismo en cualquier parte que existan”.

Soldados que rastrearon la mezquita de Islamabad y su seminario para mujeres, encontraron el miércoles los restos del clérigo Abdul Rashid Ghazi entre los cadáveres de por lo menos 86 personas luego de un asalto al lugar.

Según otros informes oficiales, 108 personas murieron en ocho días de combates en torno a la Mezquita Roja y el adyacente seminario para jovencitas.

Pero Qazi Hussain Ahmed, presidente de la alianza opositora Mutahida Majlis-e-Amal o Foro de Acción Unida, que representa a seis partidos, dijo en una conferencia de prensa que entre 400 y 1,000 personas habían muerto en los ataques de las fuerzas seguridad. Sin embargo, Ahmed no ofreció evidencia alguna para corroborar esas cifras.

Maulana Abdul Aziz, hermano del clérigo muerto, y quien fue capturado durante el sitio a la mezquita mientras intentaba huir disfrazado de mujer, fue trasladado por las fuerzas de seguridad a Basti Abdula para asistir al funeral en un seminario fundado por su padre.

El clérigo que murió el miércoles se encargó de administrar Lal Masjid, o la Mezquita Roja, luego que su padre fue asesinado en 1998.

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