Desde hace tres días Katerine López, de cuatro años, permanece interna en el Hospital Fernando Vélez Paiz, de Managua.
Lo que inició como una simple tos se convirtió en una neumonía cuenta su madre, Rosa López.
“Después de la tos le dio fiebre y entonces la traje al hospital, dicen que ya está mejorando”, indicó la joven madre.
Sin embargo, esta semana las salas del hospital no lucen atestadas de niños afectados por males respiratorios. La escasa lluvia de las últimas semana, según la subdirectora del hospital, doctora Alina Salinas, ha provocado una merma de los casos.
El promedio de internos hasta la semana pasada era de 23 a 30 niños, pero hasta ayer la cifra era de 15 pacientes.
A pesar del decenso, las autoridades de ese centro hospitalario saben que no se pueden cruzar de brazos. Históricamente los casos de infecciones respiratorias aumentan, de manera considerable, desde finales de julio hasta el mes de septiembre, pues el invierno “recrudece”.
De acuerdo a la doctora Salinas, el Ministerio de Salud (Minsa) les entregó la semana pasada 600,000 córdobas en medicinas, en especial para tratar los males respiratorios y la diarrea.
“Estamos listos para cualquier eventualidad, tenemos medicinas y camas desocupadas”, manifestó ayer la doctora.
En el Hospital La Mascota los casos de infecciones agudas también han disminuido. De un promedio de 70 niños internos ahora se contabilizan entre 40 y 50.
No obstante, las autoridades del hospital aseguran que los casos de niños enfermos de diarrea sí han sufrido un leve aumento.
“De un promedio de 20, ahora estamos manejando cerca de 30, pero eso todavía es bien controlable por nuestro personal”, dijo el doctor Gerardo Mejía, director del Hospital La Mascota.
Hasta la semana 26, el Minsa reportaba 760,625 casos de infecciones respiratorias y 95,933 de diarrea. El año pasado para esta fecha se registraban 235 muertes por males respiratorios y este año 115. Y las muertes por diarrea han pasado de 70 a 58.