Antes de viajar a Bridgeport, Connecticut, el púgil capitalino Luis Pérez le pidió a la Sangre de Cristo, ganar un segundo título del mundo en el boxeo profesional.
Ciertamente, la idea de haber perdido al corona en la báscula para su anterior defensa con el también mexicano Ricardo “Chapo” Vargas, le rebotaba con insistencia en su mente.
Perder la corona no sólo significó dejar de ser Campeón Supermosca de la Federación Internacional de Boxeo (FIB).
Esa noche de noviembre del 2006 no peleó y perdió la oportunidad de ganar 75 mil dólares que le correspondían de salario. Por esa razón regresó sin un peso en la bolsa y con la amargura de haber fallado en algo tan elemental en el boxeo, cuidar su tonelaje.
Esa mala experiencia, Pérez no la quiso repetir. Y aparte de encomendarse a Dios para obtener el triunfo, puso mucho de su parte en su preparación para noquear en siete asaltos al mexicano García, quien no había sido noqueado nunca de esa manera.
“Yo dije que iba a tirar golpes desde el primer asalto, y así lo hice. Iba a presionar, si no lo hubiera hecho, el mexicano se iba a querer llevar la ventaja”, dijo Luis, después de su categórico triunfo.
“Cuando sonó la campana me acordé de Dios. Le prometí que llegaría con el título a la Sangre de Cristo y ese triunfo sólo se lo debo a Dios”, insistió el púgil.
¿Defensa con un nica?
Luis demostró el sábado que puede ser un Campeón Mundial para rato, siempre y cuando ponga mucho empeño en su preparación física y técnica.
Dominó al mexicano en la mayoría de los asaltos, un boxeador experimentado, que se había fajado con los mejores de la división gallo, incluso perdiendo por decisión en su última pelea con el japonés Hozumi Hasegawa, campeón de las 118 libras del Consejo Mundial de Boxeo (CMB).
Con este triunfo, Pérez tendrá la oportunidad de escoger a sus próximos rivales o mejor dicho lo harán los funcionarios de la empresa Don King Productions, en vista de que realizó la pelea obligatoria con el segundo mejor clasificado en la división gallo de la FIB.
Pérez estaba tercero y García cuarto, en vista de que el título y los primeros dos puestos estaban vacantes.
Así que en las próximos clasificaciones, Luis aparecerá en el trono y habrá movimiento en las clasificaciones, sobre todo porque este sábado en Ciudad Panamá el también nicaragüense William “Chirizo” González enfrentará al panameño Mauricio Martínez en una pelea eliminatoria para disputar la corona gallo que ahora le pertenece a Pérez.
Si González gana, pasaría a ocupar el primer puesto en el ranking gallo, con Luis de primero, dejando el camino despejado para un posible duelo entre nicas.
Una pelea de título mundial entre dos pinoleros nunca se ha visto. Pero la posibilidad está ahí. Luis cumplió en Bridgeport, ahora le toca el turno a González quien aparece como ligero favorito para imponerse al veterano peleador panameño.
Cinco bicampeones
Con la victoria, Luis se une a Alexis Argüello, Rosendo Álvarez, Adonis Rivas y Ricardo Mayorga, como los boxeadores nicaragüenses que han ganado, al menos, dos títulos del mundo.
Argüello encabeza esa lista como el único púgil nica con tres coronas.
El resto han ganado dos, y quizás sólo Pérez y Mayorga podrían tener la oportunidad de igualarlo, en vista que los años parecen haber alcanzado a Rosendo, quien prácticamente está retirado de los entarimados desde su derrota de abril del año pasado ante Jorge “Travieso” Arce.