La empresa Polaris Energy Nicaragua S.A, (PENSA) prepara condiciones técnicas en San Jacinto Tizate para abrir nuevas fuentes de producción que permitan triplicar dentro de unos meses la cantidad de energía eléctrica en el país.
Manuel Callejas, ingeniero del equipo técnico de Polaris, informó que en una primera fase se abrirán dos nuevos pozos que tendrán una profundidad de dos mil metros cada uno.
“Nosotros tenemos el compromiso de aumentar la entrega de energía limpia, y a un precio estable para Nicaragua. La perforación de estos nuevos pozos nos permitirá cumplir con nuestro planes de expansión y triplicar la capacidad de generación hasta 37.4 megavatios”, aseguró Callejas.
Para la perforación de las nuevas fuentes de producción, Polaris Energy Nicaragua, subsidiaria de la empresa Polaris Geothermal Inc., traslada desde San Salvador los equipos de perforación.
Polaris Geothermal Inc., es una empresa canadiense con inversionistas de Norteamérica y Europa. Está registrada en la Bolsa de Valores de Toronto.
En el traslado de equipos se están utilizando unos 70 furgones, provenientes de la empresa perforadora Santa Bárbara, de San Salvador.
PRIMERA FASE
Los equipos serán instalados en el campo geotérmico de San Jacinto Tizate, para llevar a cabo en una primera fase la perforación de dos pozos de más de dos mil metros de profundidad y con un diámetro más ancho para maximizar su desempeño en las actuales áreas de producción.
En la misma fase también se abrirán dos nuevos pozos reinyectores de aproximadamente un mil metros de profundidad en el perímetro exterior del área de reservorio.
Se calcula que una vez instalados los equipos, la perforación de los nuevos pozos se llevará a cabo en unos ocho meses, trabajando ininterrumpidamente las 24 horas al día.
La perforadora Santa Bárbara es subsidiaria de LaGeo, una empresa de economía mixta ubicada en El Salvador, que se dedica a la generación de energía eléctrica a base de recursos geotérmicos.
Polaris Energy Nicaragua trabajó con LaGeo durante su primera fase de producción que consistió en la instalación de dos turbinas de cinco megavatios cada una.
A mediados de mayo pasado, Polaris Energy Nicaragua firmó un nuevo memorando de entendimiento con el Gobierno central mediante el cual puso punto final a las controversias que existían, relacionadas con la concesión otorgada a esta empresa.
Polaris enfrentaba una situación desventajosa, luego que el pasado 24 de febrero la Procuraduría General de la República (PGR) decidiera reconocer los efectos de la denuncia de nulidad en contra de esa concesión, pero los empresarios y el Gobierno lograron un entendimiento.