Uno lo hizo con goleada escandalosa, el otro casi sin despeinarse. Cada cual a su manera, México y Argentina se clasificaron ayer a las semifinales de la Copa América donde se verán las caras el miércoles en Puerto Ordaz.
México aplastó 6-0 a Paraguay en Puerto La Cruz, el resultado más desnivelado en lo que va del torneo, mientras que una Argentina que apenas pisó el acelerador a fondo cuando le convino goleó 4-0 a Perú en Barquisimeto.
Brasil y Uruguay chocarán mañana en Maracaibo en la otra llave, lo que deja el camino allanado para una posible final entre Argentina y la verdeamarela, el gran clásico del futbol latinoamericano.
El careo entre México y Argentina en las semifinales será una reedición de su choque en los octavos de final en la Copa del Mundo de Alemania, donde la albiceleste se impuso 2-1 en tiempo extra con un gol de Maxi Rodríguez.
Esa selección mexicana estaba dirigida por el argentino Ricardo LaVolpe, quien luego del Mundial dejó el puesto y fue sucedido por Hugo Sánchez.
El plantel de Sánchez trastabilló en la Copa de Oro de la Concacaf al caer en la final frente a Estados Unidos, pero la historia ha sido totalmente distinta en la Copa América.
El Tri ofreció su mejor recital desde que Sánchez tomó la batuta y aprovechó la expulsión del arquero paraguayo Aldo Bobadilla a los tres minutos para maniatar a los guaraníes.
Castillo marcó un par de veces, incluyendo uno de penal, para consolidarse como una de las máximas figuras del campeonato.
Gerardo Torrado, Fernando Arce, Cuauhtémoc Blanco (penal) y Omar Bravo redondearon la obra maestra de la era Sánchez.
Argentina, el único equipo que ha ganado todos sus partidos en el torneo, humilló a Perú incluso sin emplearse al máximo.
Riquelme marcó dos veces, Lionel Messi logró su primer gol del campeonato y Javier Mascherano su segundo en el triunfo.