El documento más antiguo del Archivo Histórico Diocesano de León, data del año 1633, sin embargo fue hasta el 31 de mayo del año 2006 que se le declaró Patrimonio Cultural Histórico y Artístico de la Nación. En la declaratoria se señala que constituye la fuente documental más antigua que se conserva en Nicaragua.
El Archivo está ubicado en una sala del antiguo Seminario San Ramón, ahora sede también del colegio, residencia y despacho del obispo de la Diócesis de León, en la actualidad monseñor Bosco Vivas Robelo. Contiene importantes documentos de los siglos XVII, XVIII, XIX y XX. Aunque la declaratoria contempla la restauración y digitalización de la documentación, hasta ahora no se ha hecho, estando en riesgo este patrimonio de tanto valor.
La Diócesis de Nicaragua (con sede en León) fue erigida por el Papa Clemente VII, el 26 de febrero de 1531, confirmada por la bula Ecuum Reputamus del Papa Pablo III, el 2 de noviembre de 1534. El primer obispo fue Diego Álvarez de Oviedo, quien falleció en 1536 sin haber recibido su consagración episcopal, fue un Obispo electo, no consagrado.
Un resumen del inventario indica que hay 5,841 documentos y 75,408 folios. De mucho valor son las actas de bautismo y defunción. Recuérdese que fue hasta 1879, durante el gobierno del general Pedro Joaquín Chamorro Alfaro que se fundó el Registro Civil de las Personas, hasta entonces todos esos trámites se hacían en las parroquias. Eso explica la cantidad de documentos en el Archivo Histórico Diocesano de León.
El 2 de diciembre de 1913 el Papa San Pío X crea la Provincia Eclesiástica Managüense, constituida por la Arquidiócesis de Managua, las Diócesis de León y Granada y el Vicariato Apostólico de Bluefields. El último obispo de Nicaragua, a su vez el primero de la Diócesis de León fue monseñor Simeón Pereira y Castellón, quien recibió el nombramiento de Arzobispo Titular de Sisico.
LOS DOCUMENTOS DE RUBÉN
Ese control a nivel nacional permitió por qué habiendo nacido Rubén Darío en Metapa y casado en Managua con Rosario Murillo Rivas, las actas están en el Archivo Histórico Diocesano de León. También se conservan actas de varios familiares, incluyendo sus padres, Manuel García Darío y Rosa Sarmiento. Está el acta matrimonial de doña Bernarda Sarmiento de Ramírez, más conocida como doña Bernarda Darío y el coronel Félix Ramírez Madregil, los padres adoptivos de Rubén, él fue su padrino. El acta de bautismo, figura en el libro correspondiente a los años 1866-1869, página 54, año 1867. Este libro provocó una gran especulación, dadas las misteriosas circunstancias en que desapareció y de nuevo apareció en el Archivo. No se ha dado una explicación coherente.
Está el acta de defunción de Rubén, asentada en el libro de los años 1901-1932. El acta de matrimonio de los padres de Rubén, el 16 de abril de 1866. Un documento de lo más interesante es el litigio en 1872 entre Manuel García Darío y Rosa Sarmiento, en el que éste pide la anulación del matrimonio por ser “pobre de solemnidad”, no se lo concedieron. Ella se había marchado para Honduras, donde vivía con Juan Benito Soriano en San Marcos de Colón, ya que en Nicaragua no existía el divorcio, el niño Rubén vivió un tiempo con ellos, luego regresó a León con el matrimonio Ramírez-Sarmiento.
Está el acta de matrimonio de Félix Rubén y Rosario Murillo, casado en Managua el 8 de marzo de 1893, se celebró el matrimonio en la parroquia de Managua, ofició el sacerdote Pedro A. Obregón, aparece la firma de los contrayentes, ella era hija de Ramón Murillo y doña Mercedes Rivas. Con fecha 5 de diciembre de 1933 figura el acta de matrimonio de Rubén Darío Sánchez, hijo de Rubén y Francisca “Paca” Sánchez, con Cecilia Salgado Dubón, aparece que él es nacido en Madrid, España. El padrino fue el doctor Luis H. Debayle, uno de los mejores amigos del poeta.
Además de los documentos relacionados con Rubén Darío están, entre otros, el acta de matrimonio del general Joaquín Arrechavala con Valeria García; el maestro Miguel Ramírez Goyena y Cecilia Flores; Máximo Jerez y doña Paula Guerrero y el acta de bautismo de Santiago Argüello Barreto.
ESTUDIOS SOBRE EL ARCHIVO
El Archivo Histórico Diocesano de León es motivo de interés para importantes historiadores y archivistas. En el Boletín Nicaragüense de Bibliografía y Documentación, editado por el Banco Central de Nicaragua, en el número 66, marzo-abril 1991, se publicó una Guía General del Archivo, escrita por la técnica archivista del Instituto de Cooperación Latinoamericana (ICL), Liduvina Calatayud Cros, con la colaboración del personal del Archivo Nacional de Nicaragua, la supervisión y corrección de la doctora Vicenta Cortés Alonso.
El cuadro de clasificación se divide en dos Fondos: el de la Curia Episcopal y Fondos Especiales. En el primer Fondo están los documentos de la Curia de Gobierno y Administrativa, entre ellos padrones y censos, matrimonios, parroquias, cofradías, visitas pastorales, bienes eclesiásticos. Figuran también los de la Curia de Justicia. En el segundo Fondo están el Archivo Municipal y el Archivo de Gobernación.
Otros estudios se publicaron en los números 56 y 57 de la Revista de la Academia de Geografía e Historia de Nicaragua. Con el título de “Proyecto Censo Guía”, la Madre Mercedes Mauleón Isla, apreciada religiosa ya fallecida, realizó el estudio con la colaboración de la Secretaría de Estado de Cultura del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes de España.
El otro estudio es de Lawrane H. Feldman, hecho en 1987, subvencionado por una beca Fullbright. Este informe da a conocer los lugares de donde provienen los documentos, los más antiguos llegaron de Chinandega, Diriá, Granada, Jinotepe, Masatepe, Masaya, Matagalpa, Metapa, Nandaime, Nicoya y Cartago (Costa Rica), Nindirí, Niquinohomo, Nueva Segovia, Ometepe, Palacagüina, Posoltega, Sébaco, Telica, Tepesomoto.
MONSEÑOR MARCELINO AREAS POVEDA
Las primeras acciones para ordenar el Archivo fue cuando era obispo de León, monseñor Agustín Nicolás Tijerino, contando con el apoyo del historiador Luis Cuadra Cea. Durante muchos años los documentos se guardaron en paquetes. Determinante en la conservación del Archivo fue monseñor Marcelino Areas Poveda, Vicario General de la Diócesis.
Fue un humilde sacerdote, pero de carácter fuerte. Entre sus historias y anécdotas se cuenta que cuando estaba a cargo de la iglesia de El Calvario se le solicitó una misa por la memoria de uno de sus parroquianos de nombre Rigoberto López Pérez, muerto a balazos el 21 de septiembre de 1956. Consideró su deber como sacerdote celebrarla, cuando en el Comando de la Guardia Nacional se enteraron, rodearon los alrededores, al extremo que el sacerdote ofició la misa completamente solo, pues no dejaron entrar a los acólitos ni al sacristán.
El Archivo ha estado en el edificio del Colegio San Ramón, fundado como Seminario en 1680. En los años 1970, monseñor Areas Poveda fue trasladado de El Calvario a la Curia Diocesana y tomó el cuido del Archivo. Desde 1970 hasta 1978 estuvo en el segundo piso del área donde reside el Obispo. Ante la situación de guerra que había en León, monseñor Areas Poveda trasladó el Archivo a Telica. Nació el 3 de junio de 1909 y falleció el 4 de diciembre de 1994, está sepultado en uno de los sótanos de Catedral.
NECESITA LOCAL
Cuando se conversa con la licenciada Silvia Morales Munguía, directora del Archivo, sobre las necesidades, expresa que lo primero es el local. Ella ha estado a cargo del Archivo por veinte años. En efecto, tan valiosa documentación cuenta con un espacio muy limitado, situado en el costado sur de la Catedral, a orilla de la calle, por no estar climatizado las puertas permanecen abiertas, expuestos los documentos al polvo en una región de tolvaneras.
El Archivo no cuenta con la debida hermetización, factor importante para el control de insectos y roedores. Como una forma de protección se ha colocado plástico sobre las cajas que contienen los documentos, pero eso aumenta el calor. Debido al poco espacio tampoco se cuenta con el mobiliario adecuado, así que con unos cuantos visitantes se satura el lugar, caluroso y poco ventilado.
Recientemente el presidente Daniel Ortega Saavedra, durante una visita a León, ofreció al obispo, monseñor Vivas Robelo, la entrega del edificio conocido como Palacio de Comunicaciones, construido en 1933 por el entonces Presidente, doctor Juan Bautista Sacasa. Este edificio en julio de 1983 fue declarado Patrimonio Histórico y Artístico Nacional, firmó el Acuerdo el ministro de Cultura, P. Ernesto Cardenal y los miembros de la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional, Daniel Ortega Saavedra, Sergio Ramírez Mercado y Rafael Córdoba Rivas.
En este edificio estuvo el Comando Departamental de la GN. En septiembre de 1956 tuvieron ahí tirados en el suelo, los cadáveres de Rigoberto López Pérez y el de Gonzalo Zamora García, un humilde obrero, muerto también en la Casa del Obrero, irónicamente hermano de un alistado GN. Allí vio el cadáver de su hermano, Margarita, cuando fue llevada detenida con su madre, doña Soledad y su otro hermano, Salvador. Desde aquí salieron los militares el 23 de julio de 1959 a masacrar a los estudiantes.
EDIFICIO DETERIORADO
Es lamentable que ese edificio, igual que otros en León declarados Patrimonio Cultural de la Nación, se encuentren en proceso de deterioro, sin que nadie asuma la responsabilidad de su restauración, cuido y mantenimiento. Hay confusión respecto a las instituciones que tienen legalmente la propiedad. La Asociación de Combatientes y Colaboradores Históricos “Héroes de Veracruz”, reclama el local, sin embargo, según certificación librada por el Registro Público de la Propiedad Inmueble, fechada el pasado 4 de julio, la propiedad pertenece a la Corte Suprema de Justicia, inscrita bajo el Nº 48,509, asiento 2, folios 90.1, 137, 151, 162 y 163, tomo 875. Sección de Derechos Reales.
Conforme el ofrecimiento del presidente Ortega Saavedra, el obispo Vivas Robelo espera se cumpla el proceso legal para que el edificio sea entregado a la Diócesis y establecer las condiciones en que se encuentra el edificio, gestionar los fondos para la restauración, adecuándolo al uso, ya que se planea usar el segundo piso para el Archivo y en la parte baja instalar el Museo de Arte Sacro o Sagrado de la Diócesis de León.
El edificio, ocupado actualmente por la Asociación de Combatientes y Colaboradores Históricos “Héroes de Veracruz”, en una entrevista con uno de los miembros, éste explicó que en el segundo piso funciona el Colegio Cristiano Nicaragüense; un centro privado que paga el alquiler dando becas. Abajo están las oficinas de la Asociación y un pequeño museo que recuerda hechos y personajes relacionados con la historia de León.
A la entrada del edificio puede verse una manta que dice: “El edificio de nuestra asociación NO está en venta ni en negociación”. Según expresó el miembro entrevistado, nadie les ha comunicado oficialmente sobre el ofrecimiento del presidente Ortega Saavedra al obispo Vivas Robelo, tampoco les han presentado una orden de desalojo, tienen abogados que gestionan la posesión legal del edificio.
Cuando se hizo el traspaso del edificio a la Corte Suprema de Justicia fue con el objetivo de que Apelaciones y los Juzgados se instalaran en ese sitio, sin embargo ya fue construido el Complejo Judicial a la entrada de León, aunque se sabe que hay intenciones de trasladar el Registro Público de la Propiedad Inmueble, aumentando la confusión sobre el destino de este histórico edificio, situado en el propio centro urbano de León.
Mientras tanto el deterioro del edificio continúa y lo más grave, también el del Archivo Histórico Diocesano de León, ubicado en un lugar no adecuado para conservar el fondo documental más valioso de Nicaragua. Ni siquiera ha sido digitalizado para que, por lo menos, en un futuro, podamos ver en la pantalla de una computadora la firma de nuestro Rubén Darío.