Panamá. -El ex presidente nicaragüense Arnoldo Alemán puede ser juzgado en ausencia en Panamá por su supuesta vinculación en el blanqueo en este país de 58.2 millones dólares del tesoro público de Nicaragua, si el ex gobernante ignora un edicto emplazatorio.
Así lo informó hoy a periodistas el juez panameño Adolfo Mejía que lleva el proceso contra el mandatario nicaragüense.
Mejía, juez Tercero de Circuito de lo Penal del Primer Circuito Judicial de Panamá, explicó a periodistas que si Alemán no acata dicha notificación se le declararía en rebeldía y el proceso seguirá su desarrollo en su ausencia.
Adolfo Mejía dijo el viernes que debido a la nula colaboración de las autoridades nicaragüenses, a través de los canales diplomáticos, se ha determinado hacer la notificación por edicto.
El juez panameño ordenó el 25 de julio de 2006 la "inmediata detención" del ex presidente Alemán, de su esposa y dos de sus colaboradores por el supuesto delito de blanqueo de capitales.
En la orden de detención aparecen los nombres de María Fernanda Flores de Alemán, el ex director de Ingresos Byron Jerez Solís y el suegro de Alemán, José Antonio Flores Lovo, todos nicaragüenses.
COOPERACIÓN NULA
"El nivel de cooperación nicaragüense fue totalmente nulo. Vamos a cumplir un año de haber enviado la documentación por intermedio del Ministerio de Gobierno y Justicia (...) y no se ha obtenido ningún tipo de cooperación", señaló el juez panameño.
En el Ministerio de Gobierno funciona la Dirección Nacional para la Ejecución de los Tratados de Asistencia Judicial Legal Mutua y Cooperación Internacional, que es la encargada, entre otras cosas, de realizar este tipo de trámite.
"El funcionario encargado en el ministerio nos ratificó en varias ocasiones el envío de la documentación a Nicaragua y no obtuvo nunca una cooperación positiva", indicó el juez, quien agregó que la fecha de la audiencia se anunciará una vez concluyan otros aspectos legales del caso.
El proceso contra Alemán se inició en Panamá tras detectar cuentas a su nombre sospechosas del delito de blanqueo de capitales, producto del desvío de fondos públicos de Nicaragua y que se relacionaron con los supuestos actos de corrupción imputados al ex mandatario, su esposa y dos colaboradores, en su país.
En esa oportunidad, la Fiscalía Anticorrupción de Panamá acusó al ex gobernante (1997-2002) y a sus allegados del delito de lavado de capitales por 58.2 millones de dólares, procedentes del erario público nicaragüense, al utilizar una red de empresas dadas de alta en Panamá y usar el sistema bancario de este país.
Alemán cumple, con país por cárcel, una condena de 20 años de prisión por lavado de dinero, fraude, malversación de caudales públicos, peculado, asociación e instigación para delinquir y delito electoral en perjuicio del Estado nicaragüense.
La Fiscalía Anticorrupción panameña inició en 2002 las investigaciones contra Alemán y sus allegados, y en el 2004 ordenó congelar unos 9.4 millones de dólares depositados a sus nombres en cuentas de bancos panameños.
Mejía exoneró a otros siete acusados de lavado de dinero relacionados en este caso y ordenó la liberación de los bienes que les fueron confiscados de forma cautelar en Panamá.