TUZ JURMATU, Irak. - Al menos 105 personas murieron y 250 resultaron heridas este sábado en un atentado suicida en Emerli, un pueblo del norte iraquí, a 130 km de Kirkuk, según un cómputo oficial anunciado por autoridades locales y médicas.
"Ciento cinco iraquíes murieron, cinco han desaparecido y hubo más de 250 heridos", declaró a la AFP el teniente coronel Saman Hamid, que dirige el centro de coordinación de Tuz Jurmatu, ciudad vecina al sitio del ataque.
Se trata del atentado con la mayor cantidad de víctimas desde el 18 de abril, fecha en la que 140 personas fallecieron y 155 quedaron heridas por la explosión de un coche bomba en el mercado de Sadriya, en Bagdad.
Por su parte, el director de la administración civil local, Hamad Rachid, aseguró que la cifra de muertos podría subir a 125 una vez que concluyan las tareas de rescate.
Hamid precisó que un kamikaze hizo estallar una bomba a bordo de un camión en el mercado situado en el centro de Emerli, una localidad habitada principalmente por turcomanos chiitas.
"Unas 40 casas, 20 locales comerciales y 10 vehículos fueron destruidos", aseveró Rachid.
"Los cuerpos se hallaban bajo los restos de los edificios. Algunos estaban quemados y otros mutilados. Es un desastre para el pueblo. Todas las víctimas eran civiles", añadió Rachid.
Un incendio provocado por la explosión se extendió a una veintena de locales, según uno de los comerciantes de Emerli. "Nunca vimos una cosa así", dijo.
La mayoría de los heridos fue trasladada al hospital principal de Kirkuk, algunos en coches particulares ante el insuficiente número de ambulancias.
"CRIMEN ODIOSO"
El primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, calificó el ataque de "crimen odioso" que confirma que "los terroristas son los enemigos de todos los iraquíes".
Por otra parte, un atentado con coche bomba contra un punto de control del ejército iraquí en Bagdad se saldó con al menos tres muertos y diez heridos, según una fuente médica.
En Kut, cerca de la frontera con Irán, tres soldados iraquíes perecieron y un cuarto quedó lesionado por la explosión de un artefacto artesanal, de acuerdo con una fuente militar.
El ejército de Estados Unidos anunció el fallecimiento de nueve de sus soldados en los últimos dos días, en la mayoría de los casos en hechos ocurridos en Bagdad.
Estas muertes dejaron en 3,599 la cifra de militares y personal asimilado de Estados Unidos fallecidos en Irak desde el inicio de la invasión internacional en ese país, en marzo de 2003, según un conteo de la AFP basado en datos del Pentágono.
Además, en Basora (sur), un soldado británico murió por la explosión de una bomba artesanal al paso de su patrulla en el transcurso de "una gran operación" este sábado de madrugada, y tres más resultaron heridos en otros incidentes, anunció el ministerio británico de Defensa, que dio cuenta del fallecimiento de otro militar del mismo contingente el viernes.