TEGUCIGALPA. - Por lo menos 14 hombres armados rescataron y huyeron con el reo guatemalteco Edwin Emidio Lemus mientras el recluso aguardaba ser atendido en un hospital público de la región oeste de Honduras, informaron las autoridades el sábado.
"Fue una operación bien planificada", dijo a AP el jefe policial, inspector Pablo González. "Todo falló, tanto la seguridad del hospital como los custodios... y, por eso, hemos iniciado una intensa investigación del caso".
La fuga ocurrió el viernes en Santa Rosa de Copán, a unos 350 kilómetros al oeste de Tegucigalpa. La localidad está en las cercanías de la frontera con Guatemala.
Los sujetos, con sus rostros cubiertos con pasamontañas, ingresaron a la clínica, encañonaron y despojaron de sus pistolas y fusiles automáticos a los tres policías penitenciarios, y a dos guardias de seguridad privada, y tomaron rápidamente a Lemus para luego escapar de inmediato del lugar en tres vehículos.
En la salida del hospital unos ocho soldados entregaban un equipo médico pero no reaccionaron por estar desarmados.
Sólo Manuel Quintanilla, uno de los custodios del recluso, intentó impedir la fuga, pero los individuos lo golpearon con sus armas en la cabeza y lo dejaron semiconsciente tirado en el piso. Quintanilla, asimismo, alertó a las autoridades de la situación.
El director de la granja penal de Santa Rosa de Copán, Julio Andrew, afirmó que "Lemus fue rescatado por sus compinches, pero creemos que los recapturaremos... y jamás había ocurrido tal cosa en esta prisión".
Lemus, de 38 años, era la segunda vez en un mes que visitaba la clínica por padecer rinitis alérgica severa. Ese día tenía otra cita con su médico especialista. Estaba en prisión desde septiembre de 2003, cuando fue arrestado durante un operativo policial de rutina en la frontera con Guatemala y encausado por lavado de dinero.
Las autoridades hallaron 240,000 dólares en efectivo ocultos en el compartimiento del combustible de su automóvil.
Un juez condenó al guatemalteco a 15 años en prisión.
El incidente se produce luego que el gobierno decretó el 20 de junio un estado de emergencia en las 24 prisiones de Honduras.