Representantes de diversas agrupaciones sindicales y algunos miembros de partidos políticos celebraron ayer la segunda asamblea de lo que llaman “La unidad democrática de la nación para la defensa del Estado de Derecho y la institucionalidad de Nicaragua”.
Gustavo Tablada, vocero de la coalición sindical, explicó que pretenden la unificación de las llamadas fuerzas democráticas con base en principios y no en figuras o partidos políticos.
“Como dicen, primero vamos a hacer la oración y después vamos a buscar a los santos”, precisó Tablada.
Dentro de las solicitudes de la agrupación está la estabilidad laboral, la seguridad ciudadana, la modernización integral del sector salud y un ajuste a los programas de educación de acuerdo con las necesidades de la sociedad, entre otros aspectos.
Tablada agregó que dentro de la coalición no debe haber exclusiones.
“La Asamblea por la Unidad Democrática está interesada en el avance de la democracia en el seno de la sociedad nicaragüense mediante logros verdaderamente tangibles, que nos permitan establecer serias diferencias con lo que anteriormente vivimos y que causó tanto daño al país”, indica parte de la agenda base de la agrupación.
El movimiento surge tras la victoria electoral de Daniel Ortega y el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y ante la división de las fuerzas liberales que mantienen en dos bloques a 47 diputados en la Asamblea Nacional.
Dentro de los factores que deben permanecer vigentes para que exista la democracia, la coalición considera que debe haber respeto a la funcionalidad de las instituciones y a la Constitución y leyes del país.
Asimismo, la agenda base señala que el respeto a la propiedad privada, la protección al sistema de gobierno democrático y la no partidización de las instituciones y poderes del Estado deben fortalecerse.
Los sindicalistas también se pronunciaron a favor de una solución integral a los problemas económicos, sociales y ambientales.
Los miembros de la agrupación dijeron que las asambleas podrían efectuarse cada dos semanas.
LA POLÍTICA INTERNACIONAL
Por otro lado, los sindicalistas explicaron que el Gobierno de Ortega debe respetar los acuerdos y convenios internacionales suscritos por los anteriores presidentes. Y finalmente dijeron que las relaciones internacionales “deben preservarse” con todos los países, con un trato respetuoso.