El cónsul de Nicaragua en Costa Rica, Gerardo Miranda Obregón, anunció ayer que interpondrá una nueva acusación en contra de Armel González Muhs porque supuestamente el empresario lo ha seguido calumniando en algunos medios de comunicación.
El anuncio lo realizó a través de su abogado, Víctor Manuel Molina Mendoza, poco antes de reunirse con la Comisión de Probidad y Transparencia de la Asamblea Nacional, donde éste fue interrogado sobre el tema de la extorsión.
“Hoy (ayer), a través del Canal 2 en Primera Plana, y en la radio 93.1, él siguió injuriando y calumniando al señor Gerardo Miranda (…) y el juez le dijo que se abstuviera de seguir cometiendo delito, y al repetir las injurias está cometiendo delito”, expresó el abogado.
En la reunión con los diputados, Miranda Obregón trató de interrogarlos primeramente sobre su filiación política, pero la presidenta de ese organismo, diputada Miriam Argüello, le salió al paso diciéndole que eso no importaba.
Durante el período de preguntas y respuestas, Miranda manifestó que la única vez que se comunicó con González Muhs fue un día que no precisó, en el cual el empresario lo habría llamado por teléfono para ofrecerle 500 mil dólares a cambio de que le ayudara a solucionar el litigio de tierras que mantiene en Tola.
ABOGADO OFICIOSO
Miranda también negó haberlo llevado a la Secretaría del FSLN, haberle pedido cuatro millones de dólares y también aseguró que nunca lo llevó al restaurante La Lucha, que se encuentra en Rivas.
En la reunión fue notoria la oficiosidad con que su abogado lo asesoraba en cada respuesta, a tal grado que no se supo si las respuestas de Miranda fueron las que él consideraba necesarias o las que su abogado le orientaba responder.
TAMBIÉN A CHÁVEZ
La misma comisión también se reunió ayer por separado con el contralor suplente Vicente Chávez, reunión no duró mucho tiempo. En sus intervenciones éste negó todos los señalamientos que lo involucran en la supuesta extorsión.
Además, dijo que Armel González posiblemente lo involucra en el caso para presionar en alguna solución al conflicto de tierras que tiene en Tola.
También expresó que los señalamientos sobre la extorsión le están perjudicando a él y a su familia, y no descarta que sea una maniobra política para golpear a gente ligada al Frente Sandinista. Al salir de la reunión rehusó hablar con los periodistas que lo esperaban fuera del recinto de conferencias.