MÉXICO.- Las reñidas elecciones presidenciales ganadas hace un año por Felipe Calderón mantienen el cisma en la política mexicana aunque el mandatario se ha afianzado frente a un sector de la izquierda que, con pruebas endebles, mantiene sus denuncias de que hubo fraude.
Un sondeo publicado hoy por El Universal señala que de celebrarse nuevamente los comicios, el 45,4 por ciento de los mexicanos apoyaría a Calderón, frente a un 30,7 por ciento que respaldaría al izquierdista Andrés Manuel López Obrador, y un 20,2 por ciento que volvería a votar por Roberto Madrazo, del Partido Revolucionario Institucional (PRI).
La misma consulta publicada hoy por Ipsos-Bimsa señala que el apoyo a Calderón se sitúa en el 53 por ciento, con un avance de seis puntos porcentuales, mientras que la de López Obrador estaría en el 20 por ciento, diez puntos por debajo de la que llegó a tener.
El analista político Juan Pardinas, del Centro de Investigación para el Desarrollo (Cidac), explicó a Efe que a su juicio, a pesar de que el domingo decenas de miles acompañaron nuevamente a López Obrador en un acto masivo en la capital del país, el político "ha perdido mucho al votante medio", no tanto a quienes le apoyaron hace un año.
LÍDER EMOCIONAL
El autoproclamado "presidente legítimo" de México, quien encabeza una especie de "gobierno paralelo", "más que nada es un líder emocional" que está al frente de un "movimiento", no de un partido vertebrado y que actúa en el marco de las instituciones, agregó Pardinas.
El analista considera que el Partido de la Revolución Democrática (PRD) de López Obrador enfrenta una paradoja pues "no reconoce a Calderón pero vota su presupuesto" y se ve obligado a trabajar con él pese a cuestionar su legitimidad.
Del mandatario conservador dice que un año después de los competidos comicios, ganados por una exigua diferencia de 233.831 votos de los 41 millones que fueron emitidos (0,56 por ciento), no se le ha reconocido "el mérito suficiente de haber llevado a cabo una campaña organizada" en 2006.
Próximas a López Obrador, numerosas publicaciones han visto la luz estos días centradas en desbrozar nuevas explicaciones del supuesto fraude, que el 5 de septiembre pasado el Tribunal Electoral mexicano desestimó por falta de pruebas.
“EL DESQUITE”
Socorro Díaz, colaboradora de las redes ciudadanas pro López Obrador en estados del centro y noroeste de México, acaba de publicar "El Desquite" (Tinta, 2007), donde señala que hubo un fraude electoral "de rostro múltiple".
A la cabeza del mismo sitúa al ex presidente Vicente Fox y a la líder del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Elba Esther Gordillo, explicó en declaraciones a Efe.
Díaz defiende el papel de López Obrador, quien ha sido víctima de un "linchamiento político y moral" durante varios años, durante la crisis postelectoral, cuando actuó como freno de un amplio movimiento social para que el descontento por el resultado electoral "se mantuviera en los cauces pacíficos".
La periodista especializada en política pone en duda los juicios de aquellos que consideran que al sacar las protestas postelectorales a la calle durante meses el ex candidato presidencial haya perdido "capital político", como señalan algunas encuestas donde recibe menos apoyos.
PRIMER FRENTE OPOSITOR
Según Díaz, el movimiento que encabeza López Obrador sigue siendo un año después de los disputados comicios "un gran patrimonio para el desarrollo de México", y está avalado por una cota histórica del 36,11 por ciento de los sufragios emitidos el 2 de julio pasado, que han llevado a la izquierda a ser el primer frente opositor en el país.
Este tarde está previsto que el Partido Acción Nacional (PAN) celebre un festejo conmemorativo de su victoria electoral de hace un año.
En el acto, que no figura en la agenda oficial de Calderón, está prevista la presencia del mandatario, quien en contraste con López Obrador no ha convocado a actos conmemorativos masivos este día.