CARACAS.- Las presiones alcistas sobre los precios de alimentos, equipos del hogar y servicio de salud, hicieron saltar la inflación en junio y alcanzar una cifra acumulada de 7,8%, lo que aleja la posibilidad de que el gobierno pueda lograr este año la meta de 12%, informó hoy el Banco Central de Venezuela.
Por segundo semestre consecutivo la inflación continuó manteniendo un ritmo acelerado, y dejó al descubierto la poca efectividad de las acciones emprendidas por el gobierno en marzo para detener el crecimiento de los precios.
El Indice de Precios al Consumidor (IPC) del área metropolitana registró en junio una variación de 1,8%, superando levemente la tasa de mayo que fue de 1,7%, indicó el Banco Central de Venezuela (BCV) en un comunicado.
La variación acumulada del IPC para el primer semestre fue de 7,8%, muy por encima de la tasa del mismo período del 2006, que cerró en 5,5%.
Durante los últimos doce meses los precios han crecido 19,4%, sobrepasando en 7,7 puntos porcentuales la variación anualizada de junio del 2006, que fue de 11,8%.
El BCV atribuyó la aceleración inflacionaria de junio a los incrementos que tuvieron los productos sujetos a control de precios, cuya variación pasó 1,1% a 1,5%, y en menor medida los ajustes que tuvieron los rubros no controlados.
De las trece categorías que evalúa el BCV seis mostraron altas tasas entre mayo y junio. Entre los grupos que tuvieron significativos incrementos están: equipamientos del hogar con 4,4%; servicios médicos 3,3%; vestido y calzado 1,7%, bebidas 1,3%.
ALIMENTOS AUMENTARON 25 POR CIENTO
Asimismo el rubro de alimentos tuvo una tasa de 2,3%. En los últimos doce meses los precios de los alimentos han crecido 25,7%.
El ex gerente del BCV, el economista José Guerra, dijo a la AP que el comportamiento de la inflación de junio demuestra que hay una "tendencia subyacente muy alta" de aceleración de la inflación en Venezuela, que concluyó el año pasado en 17%, la más alta de la región.
Guerra sostuvo que el ritmo creciente de los precios revela el "fracaso rotundo de los controles" de precios y cambiario, que están vigentes en el país desde febrero del 2003.
Explicó que la fuerte aceleración de la inflación deja al descubierto que el control de precios sobre unos 400 rubros ya no está teniendo mayor incidencia.
Indicó, además, que el control cambiario se ha transformado en un "dique" de contención de la liquidez monetaria que se ubicó 118,1 billones de bolívares (unos 54.883 millones de dólares) para el 15 de junio. "La economía venezolana se está ahogando en liquidez", acotó.
Por otra parte, Guerra afirmó que el plan antiinflacionario que se adoptó a inicios de año no tuvo mayor impacto porque "no actúa sobre las causas, sólo atiende los síntomas".
PRODUCCIÓN LOCAL INSUFICIENTE
El gobierno decretó en marzo pasado una reducción del Impuesto al Valor Agregado (IVA) de 14% a 11% para aminorar la presión inflacionaria. Este mes se comenzó a aplicar una segunda reducción del tributo de dos puntos para llevarlo a 9%.
El director de encuestadora privada Datanálisis, Luis Vicente León, dijo que entre enero y mayo el consumo mostró una tasa de crecimiento de 13%, la cual consideró como "muy elevada" en comparación con el 2006.
El ex gerente del BCV señaló que mientras exista un alto nivel de gasto público y liquidez monetaria, "insuficiencia en la producción local", y fuerte presión del consumo interno, la inflación se mantendrá alta en el país.
Agregó que ante una variación acumulada de 7,8% en el primer semestre, se hace "muy difícil" que el gobierno y el BCV puedan lograr este año la meta de 12%. De acuerdo a estimaciones de Guerra la inflación cerrará el año entre 18% y 20%.