Tala fue aprobada por Inafor, dice su gerente
La empresa Maderas Girón es señalada por el Instituto Nacional Forestal (Inafor) de haber talado árboles fuera del área permitida, en la zona de amortiguamiento de la Reserva de Biosfera Bosawas. Pero su gerente, Sergio Miranda, asegura que todo lo hizo con permiso de esa institución.
Un informe independiente de la empresa Global Witness determinó que Maderas Girón cortó 113 árboles fuera del área de su plan de manejo. Sin embargo, Miranda insiste en que la acción no fue ilegal porque fue consultada al Inafor y éste la aprobó.
El gerente tiene como prueba una autorización extendida el 12 de mayo del 2005, por Guillermo Zamora, delegado del Inafor en Waspam, registrada con el número 0003432. El permiso fue dirigido a Colmes Aguilar, gerente de Maderas Girón en aquel tiempo.
Tanto el director actual del Inafor, William Schwartz, como su antecesor, Indalecio Rodríguez, coinciden en que Maderas Girón violó las normas forestales deliberadamente.
No obstante, Miranda presenta una carta de algunos líderes de las comunidades La Esperanza y Santa Fe, escrita a mano, en la que solicitan el cambio del lugar de explotación.
Según el documento, el territorio que el Inafor concedió a Maderas Girón no se corresponde con las propiedades de los lugareños en el campo, por lo que debe cambiarse. Lo firmaron Guadalupe Álvarez, Belarmino Cardona y Bernardo Martínez por La Esperanza, además de Abraham Flores, Rogelio Colomer y Freddy Padilla por Santa Fe.
Miranda asegura que la empresa es respetuosa de las comunidades indígenas, y por eso aceptó la carta de los líderes locales e hizo el trámite para cambiar el sitio de explotación.
Supuestamente el cambio se hizo bajo la aprobación del instituto. La empresa esperó un año a que el Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena) se pronunciara, al no hacerlo, la Maderas Girón tuvo luz verde para actuar, y lo hizo.
Al consultarle a Miranda por qué Global Witness también concluye que Maderas Girón explotó fuera del sitio donde le correspondía, respondió que la firma consultora “no tuvo la paciencia” de revisar los documentos con los que cuenta la empresa.
Uno de los principales argumentos de Maderas Girón, de origen guatemalteco, es que se trata de la única empresa que cuenta con un Plan General de Manejo en Bosawas, pero además, que accedió a explotar una área mucho más pequeña que la que le correspondía aún siendo un bosque homogéneo, para respetar a los indígenas, y por eso lamenta tener que enfrentar tres procesos administrativos que tienen detenidas sus operaciones.
“Lo que me preocupa es que la agarran contra los legales y dejan tranquilos a los ilegales, el Gobierno no es facilitador y no garantiza el beneficio de las comunidades, hasta se puede ver como política esta actitud”, comentó Miranda, quien dijo que más que un reclamo, pide que su caso sea revisado.