El Secretario de Seguridad Interior de Estados Unidos, Michael Chertoff, fustigó en Washington al Senado por no aprobar la reforma de inmigración y dijo que así será difícil para el Gobierno tomar medidas duras contra los trabajadores indocumentados.
Mientras en El Salvador, el arzobispo Fernando Sáenz calificó de “preocupante” el nuevo fracaso que tuvo en el Congreso estadounidense la propuesta migratoria que, a juicio del sacerdote, deja en una situación incierta a los indocumentados.
El plan del presidente George W. Bush, para legalizar a unos 12 millones de inmigrantes indocumentados y fortalecer la seguridad en la frontera, fracasó en el Senado la semana pasada. Faltaron 14 votos para llegar a los 60 necesarios con el fin de que la iniciativa legislativa fuera aprobada.
Chertoff expuso que “en verdad no tenemos la posibilidad de hacer cumplir la ley con respecto al trabajo ilegal de una forma que sea verdaderamente efectiva en este país”.
El Arzobispo salvadoreño destacó, por su parte, que con el fracaso descrito se podrían esperar “dificultades” para los inmigrantes.
Entre tanto el secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, apuntó que esa falta de una acción en el Congreso de Estados Unidos “impedirá regularizar adecuadamente la situación de los inmigrantes, en su gran mayoría latinoamericanos”.