Mil árboles de madera preciosa y frutales fueron sembrados ayer en Ticomo, en una jornada de reforestación para proteger la cuenca sur del Lago Xolotlán.
La meta de la Alcaldía de Managua y el Instituto Nacional Forestal (Inafor) es sembrar seis mil plantas, no sólo para recuperar la masa boscosa de la zona, sino también para mitigar el impacto de las correntías y el arrastre de sedimento.
En la actividad participaron trabajadores de las instituciones públicas relacionadas a los recursos naturales, junto a estudiantes de institutos educativos de los distritos Tres y Cinco de Managua.
Luz Ana Sandoval, del Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA), afirmó que estas actividades enseñan a los jóvenes la cultura de cuidar el medio ambiente.
Iris Ocampo, estudiante del Colegio Ottakring (Villa Austria), se mostró entusiasmada con la labor social que realizó y espera que esto continúe.
La directora del Colegio Ottakring, Berna Lila Sánchez, acompañó a 24 estudiantes voluntarios de primero a tercer año de secundaria a Ticomo, a quienes se les reconocerá su participación de ayer como parte del servicio ecológico del colegio.
“El servicio ecológico no debería ser exclusivo del centro educativo, sino que también se debe ayudar a la comunidad en general”, comentó Sánchez.
Sin embargo, no se observó mucha presencia de los pobladores locales. Al respecto, el director del Inafor, William Schwartz, dijo que el Estado no podrá continuar sólo en la reforestación, y demandó la ayuda de la sociedad y organismos no gubernamentales.
Juan Ramón Campos, director de Gestión Ambiental de la Alcaldía, aseguró que la comuna tiene como área modelo de reforestación a Ticomo, y parte de eso consiste en organizar a los dueños de fincas para convencerlos de la importancia de sembrar árboles.
Schwartz mencionó que la principal amenaza forestal no es la tala, sino el avance de la frontera agrícola, pero que no se puede culpar a los campesinos sin darles alternativa, que ahora es el sistema agrosilvopastoril.