Un campesino de la comunidad de Labú, jurisdicción del Municipio de Siuna, en la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN) se ha convertido en un exportador de especies exóticas, especialmente reptiles y anfibios, que manda a los mercados internacionales.
César Maldonado, graduado en Agronomía, es gerente general de su propia empresa que lleva cinco años realizando varias exportaciones hacia Estados Unidos y Canadá.
“He pasado de campesino a empresario”, dijo Maldonado, quien vivió siete años en la zona del Pacífico de Nicaragua y donde laboró acopiando serpientes para una empresa nacional que luego cerró operaciones.
Esa experiencia acumulada le sirvió a Maldonado, de 40 años, para regresar a su natal Siuna, donde formuló un proyecto para instalar en su finca, ubicada a 40 kilómetros de Siuna, un plantel reproductor de especies exóticas. Pero ningún banco, microfinanciera ni el Gobierno se interesaron en financiar su proyecto.
Fue con sus ahorros que logró ir reuniendo el dinero necesario para desarrollar su proyecto, convencido de que esa actividad le iba a generar ingresos para su familia.
UN AÑO DE GESTIONES
Un año le llevó tener listos los trámites administrativos y legales para que las autoridades del Ministerio de Recursos Naturales y el Ambiente (Marena) y el gobierno municipal extendieran los permisos correspondientes.
Ahora con mucho orgullo Maldonado ha logrado sostenerse en el negocio exportador. Está al mando de la Empresa Exportadora de Especies Exóticas de Nicaragua S.A. (Exanicsa).
“Mi esposa Floriselda Rayo Gadea es de la comunidad de Rosa Grande y juntos iniciamos este proyecto que hoy ha comenzado a dar sus frutos”, señaló.
Con una inversión que llega a los 50 mil dólares está terminando de construir el plantel reproductor de especies exóticas (iguanas verdes, boas y ranas ojo colorado).
El plantel cuenta con un módulo donde se reproducen además ratas, gusanos y grillos, que le sirven de alimento a las tres especies que son reproducidas en cautiverio y que exporta.
Los gusanos sirven de alimento a los gallegos verdes, los ratones son alimento de las boas y los grillos para alimentar a las ranas.
EL ACOPIO
El gobierno municipal de Siuna por medio de una ordenanza municipal prohibió el acopio de fauna silvestre del municipio y recomendó traer las especies de otro departamento.
Por ello, para comenzar Maldonado tuvo que comprar 120 boas hembras y 30 machos en Santo Tomás del Norte, en Chinandega, así como 292 hembras y 50 gallegos verdes machos; mientras que 500 ranas hembra y 50 machos fueron acopiados en Matagalpa.
Agregó que el proyecto inicialmente fue autorizado para reproducir cinco especies rana, gallego verde, turipahe, pichete verde, lagartija corralera y la rana amarilla, pero la actividad no fue rentable en los primeros años y se vio obligado a solicitar la eliminación de algunas especies.
Asimismo, solicitó los permisos para la reproducción de boas, especie que permite mantener el plantel.