Estable pero en situación de riesgo se encuentra un niño de dos años en el hospital La Mascota, después de sufrir quemaduras de tercer grado en el esófago, al ingerir una sustancia aún desconocida que se encontraba en un envase plástico.
Pablo Vicente Medina Pérez, de dos años, se fue a jugar a una vivienda de un vecino donde recogen materiales de reciclaje y allí bebió el líquido, indicó Leonel Medina Rivera, de 42 años, padre del afectado.
“Al otro lado de nuestra casa almacenan botellas vacías para reciclarlas y seguramente mi niño se cruzó donde el vecino y las agarró, bebiéndose el líquido que contenía una de ellas”, comentó Medina Rivera, quien agregó que desconoce la sustancia que ingirió su hijo.
El hecho ocurrió el pasado viernes a las 10:00 a.m., del edificio Armando Guido, siete cuadras al lago y tres cuadras arriba, en el barrio Las Torres, en Managua.
El menor inicialmente fue trasladado en un vehículo particular al hospital Alemán Nicaragüense y después fue transferido a La Mascota.
“El niño se puso muy mal, estaba echando espuma, con la boca inflamada y abierta, ahora la tiene menos. El niño lloraba y tenía sollamada su boquita”, detalló su padre.
ATENCIÓN INMEDIATA
El doctor Milton Mejía, pediatra y gastroenterólogo del hospital Manuel de Jesús Rivera, La Mascota, comentó que el viernes después que ingresaron al menor le realizaron una endoscopía.
“Le hicimos una endoscopía porque ingirió una sustancia que el papá no conoce. La sustancia le causó una quemadura severa en el esófago y prácticamente desde la base de la lengua hasta el esófago tiene quemaduras en tercer grado”, explicó el doctor Mejía.
Dijo que el niño Pablo Vicente Medina primero fue ingresado a la Sala de Terapia Intensiva (UTI) y se le aplicó medicamentos antibióticos y antiinflamatorios para tratar de disminuir las quemaduras y la cicatrización.
Ahora el menor se encuentra en la Sala de Medicina de ese centro asistencial.
“Al niño se le puso un tubo en el estómago para su alimentación, porque tiene lastimado su esófago debido a las quemaduras. Vamos a esperar que se desinflame y ver que esa cicatrización no cierre el esófago”, indicó el doctor Milton Mejía.
TRATAN DE EVITAR CIRUGÍA
El doctor Mejía señaló que tratan de evitar realizarle una cirugía al menor, porque eso sería más complicado para su salud.
“En unas dos o tres semanas vamos a hacer una nueva endoscopia para ver si no se ha cerrado el esófago. Si se ha cerrado entonces este hilo (que tiene en la nariz hacia el esófago), que funciona como dilatador y que evita que el esófago no se cierre”, detalló el pediatra.
“Si el esófago se cierra entonces queda inservible y ahí se necesitaría una cirugía, que se llama una transposición de colon que en este momento no estamos pensando realizar. Vamos a esperar la reacción y evolución del tratamiento”, diagnosticó Mejía.
Manifestó que la sustancia que ingirió el menor es altamente irritable. “Cuando hicimos la endoscopia encontramos prácticamente una quemadura blanca en todo el esófago y el estómago, que también está irritado por la sustancia”, dijo el gastroenterólogo.