Harry Potter ha crecido. Daniel Radcliffe, quien encarna al niño mago en las adaptaciones cinematográficas de los libros de J.K. Rowling, se quitó su capa y todo lo demás para su debut teatral como un peón en un establo que tiene una fijación sexual con los caballos en Equus, de Peter Shaffer.
Incluso antes de su estreno ayer por la noche en el teatro Gielgud del circuito londinense, la Internet se vio inundada por mensajes de anticipación y sorpresa.
Radcliffe, de 17 años, ha dicho que tomó el papel de Alan Strang en parte por su deseo de sacudir la percepción que la gente tiene de él.
En ese sentido, la obra es realmente un éxito. Cientos de fanáticos de Potter han invadido el teatro durante las exhibiciones preliminares. Y una astuta campaña publicitaria, que incluye fotos de Radcliffe desnudo cuidadosamente encuadradas, ha ayudado a vender 3.1 millones de dólares en boletos por adelantado.
Pero no todos están contentos. El grupo anticigarrillos ASH dijo que el hecho de que Radcliffe fume en el escenario es lamentable. Expresó su temor de que su estatus como modelo a seguir estimule a los jóvenes a empezar a fumar.
Por su parte Warner Bros, el estudio detrás de las películas Harry Potter, emitió un comunicado negando reportes de que estaba infeliz con la nueva imagen del actor. Dijo que consideraba a Radcliffe como un gran colaborador y que apoyaba sus decisiones artísticas.