Funcionarios y empleados públicos están siendo obligados a poner su renuncia y están siendo despedidos sin justa causa.
El martes 20 de febrero introduje a la Primera Secretaría de la Junta Directiva de la Asamblea Nacional una iniciativa de reforma a la Ley 476, Ley de Servicio Civil y de la Carrera Administrativa, con el afán de salvaguardar el pequeño gran avance logrado en materia de profesionalizar el servicio civil y la carrera administrativa para benéfico de la ciudadanía y, no menos importante, para apoyar a cientos de trabajadores del Estado que están siendo injustamente ultrajados y despedidos sin causa justa en una clara violación sistemática a las leyes de la República.
La iniciativa de ley propuesta pretende detener estos despidos arbitrarios de profesionales del servicio civil, quienes se han capacitado por años y son especialistas en la función pública.
Una conocida diputada sandinista declaró en un noticiero televisado que todos los que estaban siendo despedidos eran corruptos y sinvergüenzas. Otro diputado dirigente sandinista del ahora sindicato blanco de Fetsalud es señalado como el director de estas operaciones de despidos en el MINSA.
Las palomas le tiran a las escopetas, resulta entonces que los ultrajados son corruptos y sinvergüenzas porque reclaman sus derechos, lo cual es una lamentable y absurda distorsión de la verdad.
Sin vergüenza alguna, altos dirigentes sandinistas están desacreditando, enjuiciando y condenando a muchísimas cabezas de familia, profesionales de carrera del Servicio Civil, muchos con más de diez años de servirle a la ciudadanía, ahora lanzadas cruelmente al desempleo. Y todo esto para sustituirlas por militantes alineados al partido minoritario en el poder.
De una manera acelerada, el FSLN está lanzando al desempleo sin justa causa a cientos de empleados públicos.
Existe una clara colusión entre los militantes del partido FSLN y los ministerios y entes de Gobierno. Impera un ambiente insano de trabajo, de secretismo, intrigas, señalamientos, trato irrespetuoso, amenazador y de presiones sicológicas por parte de las nuevas autoridades sandinistas para forzar renuncias. También están desconociendo convenios colectivos con sindicatos democráticos para quitar reivindicaciones a los trabajadores sin seguir el debido proceso.
Se manifiesta la formación de un Estado-partido. La estrategia que el FSLN utilizó en el pasado fue: “La Revolución es fuente de derecho”. Hoy la han sustituido por: “La Constitución es la fuente del ferecho” y se van a valer de ella para lograr sus fines y van a hacer lo que sea necesario para modificarla a la medida de sus necesidades.
La nueva estrategia del FSLN es operar dentro del marco legal, al borde del marco legal y saliéndose del marco legal si no encuentra oposición.
Su táctica es provocar y observar, desorientar la atención y enmascarar acciones importantes con otras de naturaleza anodina para que pase inadvertida y sembrar la cizaña entre la oposición manteniendo confrontados a sus adversarios hasta provocar enemistad irreconciliable.
Los enemigos de las libertades y de la democracia van a llegar hasta donde los dejemos llegar. Y si lo permitimos llegarán al más alto nivel del totalitarismo.
Debemos cerrar filas, unir a la oposición, no renunciar, denunciar y plantear una oposición inteligente, taponar portillos en el marco de la ley e impulsar nuevas leyes para evitar que avancen amañadamente en su proyecto totalitario.