El principal sospechoso en el crimen del poeta y abogado Danilo Torres se entregó ayer a la Policía Nacional con mediación del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), en Managua.
“Mi familia está sufriendo mucho, yo por eso me vengo a entregar voluntariamente”, refirió Wilber Antonio Alvarado Ramírez, de 26 años, conocido como “El Trompudo”, al tiempo que firmaba un documento ante el representante del Cenidh, Gonzalo Carrión.
Alvarado fue evasivo ante las preguntas sobre su presunta responsabilidad en el suceso sangriento que estremeció a la sociedad esteliana.
“Eso lo van a saber más adelante”, dijo el sospechoso refiriéndose posiblemente a los detalles del juicio que se ventila.
Torres fue asesinado de 33 estocadas entre las 1:00 y 2:00 de la madrugada del domingo 18 de febrero, según indica un dictamen forense. El lunes la Policía presentó a los otros presuntamente implicados en el crimen, quienes fueron identificados como Herald Antonio Urbina González, de 26 años, alias “Choto”; Moisés Lenín Urbina Díaz, de 20, alias “Maizón”; Rommel José Jarquín García, de 20, alias “El Rojito” y Porfirio González Urbina, de 50, alias “Pío Loco”, todos ellos originarios de Las Canoas, en el municipio de Tipitapa.
Extraoficialmente se conoció que Alvarado Ramírez es originario de Las Manos, aunque en el Cenidh únicamente informaron que éste llegaba procedente de un punto del sur del país.
Carrión confirmó que el Cenidh sirvió de mediador para la entrega de Alvarado Ramírez, ante la solicitud que ayer le hicieron sus familiares.
Por parte de la Policía acudió a recibirlo al Cenidh el jefe de Homicidios de la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ), comisionado Francisco Sánchez, quien custodió al detenido hasta esas instalaciones.
Según Carrión, del Cenidh, fueron dos hermanas de Alvarado, cuyos nombres prefirió omitir, quienes solicitaron que la entrega se hiciera en el local del Cenidh por decisión de éste, para que se le respetara su integridad física.
“La situación estaba motivada por el contexto en que vivía una de las hermanas, que estuvo detenida por tres horas”, expresó Carrión, tras señalar que según explicó ésta, “El Trompudo” decidió entregarse porque no quería seguir en esa situación de persecución.
El sospechoso tampoco entró en detalles ante ellos sobre los motivos por los cuales recaen las sospechan en su contra.
“Él a nosotros no nos dio mayores detalles, lo único que señaló es que como que en buena medida admitía lo que salía públicamente hasta ahora y que se iba a encargar de dar su versión ante la autoridad judicial, ante la que iba a declarar en el juicio”, sostuvo el activista de los derechos humanos.
Carrión dijo que al momento de la entrega el sospechoso les expresó que aunque sufría de algunos pequeños padecimientos se encontraba “en estado físico bastante normal”.
El lunes la Policía circuló un retrato hablado de Alvarado Ramírez. Y entre las informaciones ofrecidas destacaba que en Masaya había ocupado el teléfono celular de la víctima, correspondiente al número 85 22 318.