Un grupo de trabajadores que laboraba en el edificio central del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) fue sacado de manera intempestiva de sus oficinas y trasladado a otro local que estaba en desuso, ubicado en las cercanías del desaparecido Bavinic, en el Distrito Dos de Managua.
La disposición generó nerviosismo e incertidumbre entre el personal afectado, porque considera que esa acción se trata de un despido indirecto.
La doctora Vanessa Rivera, secretaria general del Sindicato de Trabajadores del INSS, informó que la decisión fue ejecutada sin previa notificación, violentando los derechos laborales de los empleados de la institución.
Entre los afectados se encuentran unos 30 médicos que laboraban como supervisores en las diferentes empresas médicas previsionales. También fueron sacados de manera intempestiva unos 20 empleados del personal técnico en higiene y seguridad ocupacional del INSS, que se encargaban de la supervisión de las condiciones laborales de los trabajadores en las distintas empresas.
La doctora Rivera expresó que su organización sindical ha solicitado un despacho con las nuevas autoridades de la institución para exponerles las inquietudes de los trabajadores. “Sin embargo, nunca nos dieron respuesta”, dijo.
¿PARA OFICINAS DEL FRENTE?
El diputado sandinista y secretario general del Frente Nacional de los Trabajadores (FNT), Gustavo Porras, dijo desconocer del traslado de los trabajadores.
Sobre la denuncia de que el desalojo se dio porque los tres últimos pisos del edificio del INSS serían ocupadas para oficinas del FSLN, éste respondió que “eso era una locura”.