No hubo clases este martes en el Instituto Autónomo de Santa Teresa, en Carazo. Pero las aulas y pasillos lucían repletos de niños y adultos de escasos recursos económicos que se acercaron a los miembros de la brigada médica del Comando Sur, de los Estados Unidos, en busca de alguna cura para sus males.
“Vine por mis dolores, tengo artritis, y estoy mal de los riñones. Me dieron unas pastillas que dicen que me van a mejorar”, narró con rostro angustiado Petronila Contreras, de 75 años, antes salir de la consulta.
Unos 250 miembros del Comando Sur de Estados Unidos se encuentran en Nicaragua para realizar labores humanitarias en el departamento de Carazo, entre las que destaca la construcción de una escuela en la comunidad rural de La Calera.
Pero mientras unos se dedican a las labores de construcción, cerca de 50 efectivos ofrecieron ayer servicios odontológicos, oftalmológicos, ginecológicos y de medicina general a los pobladores de varias comunidades pobres de Santa Teresa.
A BUENA HORA
“Fueron amables los muchachos, me revisaron bien a mi nieta que sufre de alergia. Unos hablan inglés pero había un traductor, esta ayuda es buena en estos tiempos de crisis”, dijo Julia González, mientras hacía un alto en el camino para acomodarse en los brazos a una niña de un año.
ELOGIAN CARÁCTER DE NICARAGÜENSES
Laurie Johnson, de 39 años, lleva 18 años en el Ejército de Estados Unidos y tiene el rango de Mayor. Aunque ha recorrido varios países asegura que los nicaragüenses son muy amables y eso influye para que las consultas médicas sean efectivas y satisfactorias.
“Quisiera hacer más por las personas, la gente ha sido maravillosa, nos han dicho que están felices de que estemos aquí y nosotros también lo estamos”, expresó la mayor Johnson, quien es enfermera profesional.
Hasta la tarde de ayer más de 500 personas habían sido atendidas y además fueron beneficiadas con medicinas o anteojos de forma gratuita. El capitán Carlos Díaz, oficial de Asuntos Públicos del Programa Nuevos Horizontes, informó que hoy miércoles terminarán con el servicio de consultas médicas.
“Esta ayuda es maravillosa, beneficia a toda la gente con problemas económicos. Tenemos 52 comunidades pobres y los puestos de salud no están abastecidos con medicinas”, aseguró por su parte Cristóbal Conrado, Alcalde sandinista de Santa Teresa.
Este municipio se ubica a 52 kilómetros al sur de Managua y tiene una población de aproximadamente 22,000 habitantes.