Un Secretario de Estado sudanés y un jefe de la milicia progubernamental “janjawid” se convirtieron el martes en los primeros acusados de crímenes en Darfur ante la Corte Penal Internacional (CPI), casi cuatro años después del inicio del conflicto en esta región del oeste del país.
El fiscal del CPI, el argentino Luis Moreno Ocampo, anunció haber presentado a los jueces “pruebas” que demuestran que “Ahmed Mohamed Harun, ex Secretario de Estado del Interior de Sudán, y Alí Kosheib cometieron de común acuerdo crímenes contra la población civil en Darfur”, donde murieron más de 200,000 personas desde 2003, según la ONU.
Moreno Ocampo les acusa de “51 cargos de crímenes contra la humanidad y presuntos crímenes de guerra, entre ellos persecución, asesinato, tortura y violación”, cometidos entre agosto del 2003 y marzo del 2004, contra ciudadanos del oeste de Darfur.
Ahmed Harun, que actualmente se desempeña como Secretario de Estado para Asuntos Humanitarios, estaba encargado del expediente de Darfur en el Ministerio del Interior.
Respecto a Alí Kosheib, nombre de guerra de Alí Mohamed Alí, uno de los jefes de la milicia “janjawids”, es considerado por las organizaciones de defensa de derechos humanos, en especial por Human Rights Watch, como uno de los principales responsables de los ataques lanzados por las milicias en 2003-2004.
Kosheib fue arrestado en Sudán el pasado noviembre.
El fiscal rehusó revelar si su investigación también implicaría a más altos responsables del Gobierno sudanés.
Los jueces de este primer tribunal permanente encargado de juzgar el genocidio, crimen de guerra y crimen contra la humanidad, con sede en La Haya, examinarán ahora las “pruebas”.
Después decidirán si éstas son suficientemente sólidas para pedir la entrega de los acusados a Sudán, país que no forma parte del CPI, o si emiten órdenes de captura internacionales contra ellos.
Jartum reaccionó de inmediato, al rehusar una vez más reconocer la legitimidad del CPI. “La justicia sudanesa es perfectamente capaz y juzgará a aquellos que hayan cometido crímenes en Darfur”, una región sacudida por una guerra civil desde 2003, declaró el Ministro de Justicia, Mohamed Ali al Mardi.
Moreno Ocampo acusa a Ahmed Harun de haber armado y financiado a los milicianos “aún sabiendo que éstos combatían codo a codo con las fuerzas gubernamentales” y que atacaban a “las poblaciones civiles y cometían crímenes”.
Luis Moreno Ocampo, que investiga este asunto desde junio del 2006, había declarado a la ONU que consideraba tener pruebas suficientes de crímenes de guerra y contra la humanidad.