El vicepresidente Dick Cheney resultó ileso el martes de un atentado en que un suicida detonó una bomba en la entrada de la principal base militar de Estados Unidos en Afganistán, matando a por lo menos 23 personas y lesionando a más de 20.
El Talibán se atribuyó la responsabilidad del ataque y dijo que Cheney era el blanco.
Cheney declaró a reporteros que él escuchó una potente explosión y que el Servicio Secreto le informó del ataque y que funcionarios le trasladaron a un refugio de bombas en Bagram.
“Cuando la situación se calmó y ellos tuvieron una idea más clara de lo que estaba pasando, yo regresé a mi habitación”, dijo Cheney.
Al preguntársele si el Talibán estaba tratando de enviar un mensaje con el ataque, Cheney dijo que “los milicianos claramente tratan de encontrar formas de cuestionar la autoridad del gobierno central”.
“Atacar la base de Bagram con una bomba, supongo, es una forma de hacerlo”, dijo. “Eso no debería afectar nuestra conducta”, agregó.
El vicepresidente se reunió con el presidente afgano Hamid Karzai en la capital, Kabul, unas dos horas después del ataque, tras lo cual partió del país.
Existían informes contradictorios sobre la cantidad de muertos.
El gobernador provincial Abdul Jabar Taqwa dijo que 20 personas murieron.
Pero la OTAN indicó que de acuerdo con informes iniciales el ataque dejó tres muertos: un soldado estadounidense, un efectivo sudcoreano de la coalición internacional en Afganistán y un contratista del gobierno estadounidense cuya nacionalidad no fue conocida de inmediato.
La Organización del Tratado del Atlántico Norte añadió que 27 personas fueron heridas.
La Casa Blanca dijo este martes que es posible que la milicia Talibán sean la responsable del atentado perpetrado durante una visita del vicepresidente Dick Cheney a Afganistán, aunque aseguró no poder confirmarlo.
“No puedo confirmar la reivindicación de los talibanes. Evidentemente los talibanes buscan constantemente los medios para debilitar al Gobierno (afgano). No podemos decir que son inocentes, pero tampoco podemos confirmar (su culpabilidad)”, declaró a la prensa una portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino.