Las autoridades dijeron que el asesinato en Guatemala de los agentes involucrados en el crimen de los diputados salvadoreños tuvo como objetivo impedir que continúen las investigaciones y demuestra que la Policía de ese país está infiltrada en el crimen organizado.
“El asesinato de los policías es un grave golpe a los esfuerzos de investigación que se están realizando en torno al asesinato de cuatro salvadoreños”, dijo el lunes en conferencia de prensa el Ministro de Seguridad Pública, René Figueroa.
Señaló que lo ocurrido en la cárcel guatemalteca demuestra “una alta infiltración de estructuras del crimen organizado en algunas unidades de la Policía Nacional Civil de Guatemala”.
Los cuatro policías acusados de matar a tres diputados salvadoreños al Parlamento Centroamericano fueron asesinados la tarde del domingo en una prisión del este de Guatemala.
Los policías estaban acusados del asesinato de los diputados salvadoreños al Parlamento Centroamericano, Eduardo D´Aubuisson, William Pichinte y Juan Ramón González, además del conductor de éstos.
“Hemos solicitado una reunión de carácter urgente para poder ser informados de lo que pasó”, declaró el ministro salvadoreño de Seguridad Pública, René Figueroa, junto al fiscal Félix Garrid Safie, el vicecanciller Eduardo Cálix y el director de la Policía, Rodrigo Ávila.
“Necesitamos respuestas”, comentó Figueroa, tras indicar que “es sumamente preocupante y grave” el asesinato el domingo de los policías.
El jefe de la Policía salvadoreña, Rodrigo Ávila, explicó que oficialmente se le informó que un grupo de hombres armados que usaban uniformes de guardias penitenciarios ingresaron al penal, sometieron a los custodios y después asesinaron a los policías sicarios.
Subrayó que “es obvio que las personas que cometieron los homicidios (dentro del penal) tienen un nivel de influencia al interior de las estructuras policiales, o estructuras penitenciarias o estructuras del Estado”.
Al consultarle si aún cree que puede pensar en una transparencia en las investigaciones que realizan en Guatemala, Ávila respondió que, “obviamente es difícil (porque) a todas luces hay policías infiltrados” (del) crimen organizado y “a todas luces estos sujetos tienen un nivel de poder estructural”.
El estupor ha vuelto a reinar desde el domingo por el asesinato de los presuntos autores materiales del crimen: los policías Luis Arturo Herrera López, de 39 años; José Adolfo Gutiérrez (36), Marvin Langen Escobar (31) y José López Arriaga (28).
Todos pertenecían a la sección contra el crimen organizado de la División de Investigación Criminal (DINC), un cuerpo de élite de la Policía.
BERGER: GUERRA DE MAFIAS
Por su parte el presidente de Guatemala, Oscar Berger, aseguró que la guerra entre el crimen organizado está detrás de la eliminación de los policías.
“No dudamos que hay una guerra entre el crimen organizado y las mafias, que ha ocasionado esta muerte violenta de cuatro testigos muy importantes” para esclarecer la muerte de los tres diputados al Parlacen.
Los pandilleros amotinados en la cárcel de alta seguridad de El Boquerón, a 66 km al este de la ciudad de Guatemala, liberaron el lunes a cinco rehenes y permitieron el ingreso de la Policía al área donde fueron asesinados a los balazos cuatro agentes.
“Gracias a Dios recuperamos el control del presidio y se logró liberar a los rehenes sin daño”, dijo el subdirector de presidios, Carlos De León.
MAREROS TENÍAN MIEDO DE SER INCULPADOS
Toda la noche los pandilleros tuvieron como rehenes al director de la cárcel y a otros cuatro funcionarios de presidios.
De acuerdo con un integrante de la temida pandilla Mara Salvatrucha, a quien un familiar comunicó vía teléfono celular con la AP y que no quiso identificarse, ellos se amotinaron “para que no les echen la culpa del asesinato de los policías. Tenemos miedo que nos quieran matar”.
DETIENEN A FUNCIONARIOS
Un juez local ordenó la captura del director del penal, Manuel Antonio Recinos, y de otros 21 funcionarios del lugar, por temores de complicidad en la eliminación de los cuatro agentes.