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Los agentes guatemaltecos asesinados. Arriba: Marvin Langen Escobar, José Adolfo Gutiérrez (derecha). Abajo: José López Arriaga (izquierda) y Luis Arturo Herrera López. (LA PRENSA/AP/PNC)
El Salvador demanda serias explicaciones
Gobierno salvadoreño pide urgente reunión al más alto nivel sobre el asesinato de policías
Cesa motín en Guatemala y arrestan a 22 funcionarios de la prisión donde los mataron
SAN SALVADOR /Agencias
“Hay dos escuadrones de la muerte”

La existencia de “dos escuadrones de la muerte” con vínculos en la Policía y en el Ministerio del Interior de Guatemala, fue denunciado ayer por un ex jefe de Inteligencia Militar y aspirante a la Presidencia del país.

El general retirado Otto Pérez Molina, quien fue jefe del Estado Mayor Presidencial del gobierno de Ramiro de León (1993-1995), denunció públicamente que esos grupos operan con la anuencia de las máximas autoridades guatemaltecas.

En declaraciones a la prensa en el Congreso, Pérez, aspirante a la Presidencia por el Partido Patriota (PP), enfatizó que “nosotros tenemos información de cómo están estructurados y cómo están operando estos grupos”.

Según el político, quien fue comisionado presidencial de Seguridad y Defensa a inicios del gobierno del presidente Oscar Berger en 2004, “estos grupos están operando con la complacencia de las autoridades”.

Detalló que uno de los grupos está ligado directamente a la Policía Nacional Civil (PNC) y el otro a un asesor, que no identificó, del Ministerio del Interior.

Estos grupos, sostuvo, participaron en los asesinatos de los diputados salvadoreños Eduardo D´Aubuisson, William Pichinte, José Ramón González y su chofer y agente de seguridad, Gerardo Ramírez, el pasado 19 de febrero.

Según Pérez, los cuatro policías que fueron ejecutados en la cárcel de El Boquerón, a 66 kilómetros al sureste de la capital, pertenecían a uno de los “escuadrones de la muerte”.

Los policías asesinados son Luis Arturo Herrera López, José Korki López Arreaga, José Adolfo Gutiérrez y Marvin Langen Escobar Méndez, quienes habían sido arrestados el pasado miércoles en la capital, y estaban acusados de los asesinatos de los parlamentarios salvadoreños.

Pérez anunció que hará la denuncia ante el Ministerio Público. Tanto la cartera del Interior como la PNC no han reaccionado sobre la denuncia del ex jefe de Inteligencia Militar de Guatemala.

Los tenebrosos “escuadrones de la muerte” operaron con mayor auge en Guatemala durante las décadas de los setenta y ochenta para eliminar a enemigos políticos de las autoridades de turno.

Las autoridades dijeron que el asesinato en Guatemala de los agentes involucrados en el crimen de los diputados salvadoreños tuvo como objetivo impedir que continúen las investigaciones y demuestra que la Policía de ese país está infiltrada en el crimen organizado.

“El asesinato de los policías es un grave golpe a los esfuerzos de investigación que se están realizando en torno al asesinato de cuatro salvadoreños”, dijo el lunes en conferencia de prensa el Ministro de Seguridad Pública, René Figueroa.

Señaló que lo ocurrido en la cárcel guatemalteca demuestra “una alta infiltración de estructuras del crimen organizado en algunas unidades de la Policía Nacional Civil de Guatemala”.

Los cuatro policías acusados de matar a tres diputados salvadoreños al Parlamento Centroamericano fueron asesinados la tarde del domingo en una prisión del este de Guatemala.

Los policías estaban acusados del asesinato de los diputados salvadoreños al Parlamento Centroamericano, Eduardo D´Aubuisson, William Pichinte y Juan Ramón González, además del conductor de éstos.

“Hemos solicitado una reunión de carácter urgente para poder ser informados de lo que pasó”, declaró el ministro salvadoreño de Seguridad Pública, René Figueroa, junto al fiscal Félix Garrid Safie, el vicecanciller Eduardo Cálix y el director de la Policía, Rodrigo Ávila.

“Necesitamos respuestas”, comentó Figueroa, tras indicar que “es sumamente preocupante y grave” el asesinato el domingo de los policías.

El jefe de la Policía salvadoreña, Rodrigo Ávila, explicó que oficialmente se le informó que un grupo de hombres armados que usaban uniformes de guardias penitenciarios ingresaron al penal, sometieron a los custodios y después asesinaron a los policías sicarios.

Subrayó que “es obvio que las personas que cometieron los homicidios (dentro del penal) tienen un nivel de influencia al interior de las estructuras policiales, o estructuras penitenciarias o estructuras del Estado”.

Al consultarle si aún cree que puede pensar en una transparencia en las investigaciones que realizan en Guatemala, Ávila respondió que, “obviamente es difícil (porque) a todas luces hay policías infiltrados” (del) crimen organizado y “a todas luces estos sujetos tienen un nivel de poder estructural”.

El estupor ha vuelto a reinar desde el domingo por el asesinato de los presuntos autores materiales del crimen: los policías Luis Arturo Herrera López, de 39 años; José Adolfo Gutiérrez (36), Marvin Langen Escobar (31) y José López Arriaga (28).

Todos pertenecían a la sección contra el crimen organizado de la División de Investigación Criminal (DINC), un cuerpo de élite de la Policía.

BERGER: GUERRA DE MAFIAS

Por su parte el presidente de Guatemala, Oscar Berger, aseguró que la guerra entre el crimen organizado está detrás de la eliminación de los policías.

“No dudamos que hay una guerra entre el crimen organizado y las mafias, que ha ocasionado esta muerte violenta de cuatro testigos muy importantes” para esclarecer la muerte de los tres diputados al Parlacen.

Los pandilleros amotinados en la cárcel de alta seguridad de El Boquerón, a 66 km al este de la ciudad de Guatemala, liberaron el lunes a cinco rehenes y permitieron el ingreso de la Policía al área donde fueron asesinados a los balazos cuatro agentes.

“Gracias a Dios recuperamos el control del presidio y se logró liberar a los rehenes sin daño”, dijo el subdirector de presidios, Carlos De León.

MAREROS TENÍAN MIEDO DE SER INCULPADOS

Toda la noche los pandilleros tuvieron como rehenes al director de la cárcel y a otros cuatro funcionarios de presidios.

De acuerdo con un integrante de la temida pandilla Mara Salvatrucha, a quien un familiar comunicó vía teléfono celular con la AP y que no quiso identificarse, ellos se amotinaron “para que no les echen la culpa del asesinato de los policías. Tenemos miedo que nos quieran matar”.

DETIENEN A FUNCIONARIOS

Un juez local ordenó la captura del director del penal, Manuel Antonio Recinos, y de otros 21 funcionarios del lugar, por temores de complicidad en la eliminación de los cuatro agentes.

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