Roberto Durán recibió una nueva distinción con un toque diplomático: se le declaró embajador deportivo de Panamá.
El canciller Samuel Lewis Navarro homenajeó al legendario pugilista de 55 años con esa designación honoraria.
El cholo (como se le dice popularmente a Durán) “es un motivo de orgullo para todos los panameños”, dijo Lewis en acto realizado en la Cancillería.
“El que esté proyectando a nuestro país como embajador deportivo no solamente es un justo reconocimiento a esa labor que él ha hecho siempre, sino que estoy seguro de que va a ser un reflejo en el mundo de lo que él ha logrado con esfuerzo propio”, agregó.
Durán, campeón mundial en cuatro divisiones diferentes a lo largo de una ilustre carrera de cinco décadas, dijo emocionado que “ahora que soy embajador de deportes, trataré de hacer lo único que sé: dar lo mejor de mí al deporte”.
El “Mano de Piedra”, que será elevado al Salón de la Fama del Boxeo Internacional el 10 de junio, ha recibido varios homenajes en los últimos meses en su país.
Durán marchó portando el pabellón nacional el 4 de noviembre, en que se festejaba el Día de la Bandera, y no pudo contener las lágrimas.
Esta vez logró su promesa de no llorar e hizo reír al público al contar varias anécdotas con su típica espontaneidad y jocosidad.
Recordó cuando el otrora hombre fuerte, el general Omar Torrijos, le encomendó la tarea de acompañar a varios de sus hijos, incluyendo al actual presidente Martín Torrijos, al gimnasio del antiguo barrio popular del Marañón.
“Martín nunca pensó que Roberto Durán iba a ser campeón del mundo, y yo nunca pensé que tendríamos a Martín como presidente”, señaló.