Managua
03:22 am
27.02.07
Regístrese gratis aquí  |  Administre su perfil de usuario  |   
Portada
Última Hora
Política
Nacionales
Economía
Campo & Agro
Regionales
Editorial
Deportes
Sucesos
Internacionales
Opinión
Revista
Vida Social
Cartas al Director
Caricaturas
Agenda de Eventos
Eventos Empresariales
Tecnología
Religión y Fe
Mosaico
Entrevista
Enfoque
Hablemos del Idioma
Noticias >> Cartas al Director

Buenas obras

“Con buenas palabras se puede negociar, pero para engrandecerse se requieren buenas obras”.

(Lao-tsé, 570 aC-490 aC. Filósofo chino considerado el fundador del taoísmo).

La basura nos unifica

Qué belleza de niño, posiblemente aún no ha cumplido los tres años y lógicamente está lleno de curiosidad y energía. Tenía en sus manos una botella de plástico vacía y tapada, así como todo un inmenso y precioso río frente a él para hacer flotar su improvisado juguete. A su lado estaba su escultural y caribeña madre, quien lo guió para que él contribuyera inocentemente con la contaminación del río.

¡Qué delicia de agua de coco! No sé si habrá sido la fusión de sed con cansancio o la emoción de estar por primera vez en la Costa Atlántica de Nicaragua, pero creo firmemente que el agua de coco sabe mejor en Awas. Por sólo cinco córdobas un lugareño trepa la alta palmera, le abre un agujero al coco para que su cliente beba el agua y luego lo parte para que también se aproveche “la comida”. Finalmente arroja los desperdicios a la orilla de la Laguna de Perlas para que los basureros que la adornan sigan creciendo.

¡Qué diversidad cultural en un país tan pequeño! Sobre todo al comparar al Atlántico con el Pacífico. Pero afortunadamente hay muchas características positivas que nos unifican a todos, como las riquezas naturales y culturales, el calor humano, la alegría, la solidaridad, y el orgullo por nuestras raíces.

No obstante, hay una característica que nos unifica de manera preocupante y lamentable: nuestra costumbre de arrojar la basura en cualquier lado sin pensar en el daño que provocamos. Debido a esto es frecuente y común encontrar bolsas y botellas plásticas, así como latas y demás desechos contaminantes que como flores silvestres se ven en todos los paisajes de Nicaragua.

Desde el Atlántico hasta el Pacífico, desde la frontera norte hasta la sur, pasando por lagos, ríos y montañas hay evidencias del intercambio que los nicaragüenses estamos haciendo con la naturaleza: ella nos da sus riquezas y nosotros le entregamos basura, basura y más basura.

¿Hasta cuándo nuestra Madre Naturaleza soportará este Tratado de Libre Contaminación con todos los nicaragüenses?

Iván Carcache G.

Centro Cultural

Bajo cierta administración cultural pasada, con el objetivo de obtener mejor visión de un improvisado auditorio teatral, se eliminaron dos estructurales elementos columnares en el Centro Cultural Managua (CCM). El objetivo fue logrado pues en la actualidad cuando se realizan actos la mayoría de personas los ve mejor.

Esta simplificación estructural ingenierilmente inconsulta, apoyada en ignorancia e irresponsabilidad administrativa, presenta en la actualidad severo riesgo de colapsar por peso propio, porque sobre ésta se permite paso de peatones (cargas vivas) o porque sobre él se dejan algunos muebles y objetos en abandono (cargas muertas). Día a día personal docente y administrativo, alumnos de las escuelas y visitantes del CCM podrían ser testigos o víctimas si esta situación deficitaria estructural colapsa.

El año pasado mientras visitaba el CCM vi como se “restauraba” y “maquillaba” toda la losa central mediante un ligero piqueteo que dejaba a la vista el oxidado y carcomido estado de los aceros de refuerzo, misma que estaba siendo reparada mediante la aplicación de un químico azul (no pongo el nombre pues es comercial), cemento, arena fina, y de pintura acrílica que al final ocultaba el estado y situación. Los responsables a cargo de la obra, desgraciadamente eran simples contratistas comerciales sin calificación para restaurar, reforzar o descalificar el concreto armado de más de 60 años de vida en situación adversa.

Hace pocos días se preparaba un homenaje a las mujeres de El Cuá bajo esa losa, esa viga y esa condición, me comentaron que esperaban poder colmarlo de público para beneficiar a estas históricas señoras. Como no sé cuántas actividades más tiene programadas colmar el CNM en los próximos meses, bajo esa enorme viga-losa con claro superior a los 10 metros entre apoyos, es que quiero advertir que las ruinas del Gran Hotel o CCM presentan un cuadro similar al del Estadio Nacional, por lo que ruego a las autoridades edilicias y de cultura hacer revisiones diagnósticas a la mayor brevedad para determinar estado y uso, y por ello también ruego a Dios abstenerse de dar señales sísmicas sobre Managua por estos días.

Edwin Mauricio Mejía Baltodano

Colonia Independencia No. 238

Taxistas

Para nadie es un secreto los constantes abusos y asaltos que viven algunos pasajeros que pagan un servicio diferenciado y quienes al final de cuentas, en vez de ir seguros, les resulta tormentosa la travesía, pero ¿quiénes son los verdaderos culpables?

A diario escuchamos y leemos en los diarios que se le echa la culpa de los constantes asaltos y atropellos a los taxistas individuales. ¿Quién nos escucha y nos defiende? ¡Nadie! Porque somos individuales, pero hemos decidido ser así porque, ¿qué hacen las cooperativas y sus presidentes vitalicios? Velar egoístamente por sus intereses mezquinos y beneficiar en algo a los socios. ¿A dónde van a parar las cuotas que exigen a los socios por estar cooperados? ¿Qué hacen con las exoneraciones de vehículos que se les asigna? Como estas hay miles de interrogantes, pero estas son muchas de las razones por las que hemos decidido trabajar honradamente de forma individual.

Ojalá que busquen las autoridades los mecanismos correspondientes para solucionar el flagelo de los asaltos sin que nos sigan culpando a los taxistas individuales.

Juana Reynelda Morales González

Corrupción

Cuando se habla de corrupción, siempre se depara una sorpresa. El año pasado alguno de mis amigos me decían que con el señor Enrique Bolaños parecía que se había puesto fin a la corrupción y con esa idea me fui de Nicaragua.

Pero leí en LA PRENSA unas declaraciones del diputado (Augusto) Valle, que me asombran. Recibió nada menos que 217 mil córdobas de la Presidencia y un viaje a Costa Rica para ingresar en un hospital y consultar a un médico. Y lo ve con la mayor naturalidad, aduciendo que “yo soy un servidor del Estado que no recibía más que 3,500 dólares al mes e hice miles de gestiones”.

El señor Valle es funcionario y diputado para trabajar para Nicaragua por un sueldo, que no es poco sino más bien mucho, teniendo en cuenta lo que gana un docente (100-150 dólares al mes). ¿Qué quiere el señor Valle, cobrar esa cantidad más las prebendas y estar echado en una tumbona todo el día y si puede ser con una señorita que le abanique?

El resto de los nicaragüenses, cuando tenemos enfermedades no vamos a la Presidencia yni se nos da esa cantidad, ni ninguna. ¿ Será este señor más que el resto?

Luego añade en otra parte que por una gestión que hace un ingeniero recibe 15,000 dólares. ¿Por qué no se va a la empresa privada a ver si le dan, no digo esos 15 mil dólares sino los 3,500 que le abona el Gobierno? ¿Y todavía cree que está mal pagado? Además nos dice que bebió unos tragos... y que cuántos diputados no llegan a la Asamblea oliendo a alcohol... ¡Qué ejemplo!

¿No sabe que cuando uno está tomado no debe conducir? ¿Es cierto que los diputados llegan en esas condiciones a la Asamblea? Ya dice Cristo al hablar de los fariseos: “Haced lo que ellos os digan pero no hagáis lo que ellos hacen”.

En fin que no tiene desperdicio las declaraciones que hizo el buen diputado Valle Castellón y si le parece podemos hacer una colecta entre la población, con el fin de atenuar su difícil situación económica, porque no cobra más que 3,500 dólares al mes. ¡Pobrecito!

Luis Remírez Gómez

Felicitación

Como lector asiduo de LA PRENSA, interesado por los asuntos de la Patria, residiendo en el exterior, quiero dar las gracias y felicitar a LA PRENSA por publicar en su página Web la controversial estrategia de comunicación del gobierno sandinista.

Julio Ignacio Cardoze

El Bambino

Que bien que la gente que gusta de ese género musical tenga la oportunidad de disfrutar de los artistas que ellos prefieren. Sin embargo, le digo a los patrocinadores que no permitan más falta de respeto a nuestros Símbolos Patrios. Ya es suficiente con que Ortega tome de sábana la Bandera Nacional y que el Escudo de la República lo haya convertido en caricatura.

El amor o la simpatía por nuestro país de parte del extranjero se debe medir por el respeto que nos tengan. Respetémonos los nicaragüenses y enseñemos a los demás a hacerlo.

Carolina Guzmán

Noticias Servicios Suplementos Especiales Publicidad Enlaces
Mapa del Sitio Nicas en el Exterior Contactos Ayuda
©LA PRENSA 2009 Aviso legal Política de privacidad Consultas y Sugerencias
Manual de Estilo de LA PRENSA
Fotorreportajes
Sucesos del 2006: Nicaragua
Búsqueda