El ex campeón mundial leonés Adonis Rivas perdió una vez más, el pasado viernes, en una cartelera organizada en la Plaza Maya de Managua.
Su nuevo victimario fue el chontaleño Álvaro Pérez, un muchacho de 24 años de edad que hasta ese momento, apenas sumaba una docena de victorias en el boxeo profesional (ahora lleva 13-1-1), con apenas un éxito en el 2006 contra Sergio Gómez y un combate nulo con el metropolitano Carlos Rivas.
Este resultado certifica una vez más que los mejores días de Adonis en el pugilismo rentado ya pasaron a la historia.
No es posible que Adonis siga en los entarimados. El viernes lo vimos lento, sin fortaleza y sin los recursos necesarios para vencer a Pérez, que lo enredó con un boxeo rápido y una guardia zurda.
Y la verdad es que la seguidilla de derrotas que lleva el ex campeón mosca y supermosca de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) resulta más que preocupante.
Adonis ha perdido 9 de sus últimos 13 combates. Lleva sólo 3 triunfos en este período, con un empate.
Definitivamente su mejor tiempo ya pasó y sólo está siendo utilizado como escalera de boxeadores que vienen en ascenso o tratan de enderezar sus carreras, como la mayoría de mexicanos que ha enfrentado: Diego “Pelucho” Morales, José Navarro, Johnny González, Alejandro Valdez, por mencionar algunos.
El leonés dejó de ser un boxeador con opciones de victoria. Y aunque dice que seguirá en el boxeo hasta que no tenga más fuerzas para prepararse físicamente, no tiene mucho sentido que siga.
El boxeo ha sido su profesión de toda la vida. Pero con 34 años de edad, podría dedicarse a otros menesteres, sin seguir exponiendo el físico de esa manera.
Adonis hizo su historia en el boxeo nicaragüense. Ganó dos coronas ante Diego Morales en la división supermosca y ante el colombiano Jair Jiménez en mosca, hizo dos defensas exitosas, atrapó el corazón de muchos cuando saltó del anonimato para ganar su primera corona de la OMB en noviembre del 99 y en declaraciones a los medios de comunicación le anunció a su difunta madre que dejara de palmear tortillas porque ahora era un campeón del mundo.
Ojalá que Adonis recapacite de sus últimas declaraciones brindadas después de la derrota con Pérez. Dijo que pretendía seguir, y en el fondo lo hace porque como ha dicho en muchas ocasiones, nadie lo mantendrá económicamente a él y su familia si deja de trabajar.
Pero ojalá que en León se animen a apoyarlo.
Tal vez el alcalde metropolitano Tránsito Téllez se motiva a fundar una escuela de boxeo y le consigue un trabajo como entrenador, algún salario junto a otros entrenadores como Javier Medina, Róger Flores y Henry Martínez, para que surjan las nuevas figuras del boxeo leonés y no sigan exportando bultos que sólo se vienen a tirar a las veladas que se organizan en Managua.
Veremos qué decide finalmente Adonis. Si continúa ojalá que lo haga con mejores opciones de triunfo, pero realmente para él no vale la pena seguir.