El drama que vive la joven Marina Rivas es conmovedor. Desde su nacimiento ha estado al cuido de su abuela materna, tras el fallecimiento de su madre poco después de darle a luz. Actualmente vive de la caridad de sus vecinos, quienes llaman a las autoridades correspondientes para que le brinden ayuda.
Por su estado de desnutrición y los constantes ataques de epilepsia que le provocan trastornos mentales, requiere de una atención especializada y una adecuada alimentación, cuidados que su anciana abuela no le puede dar por no tener los recursos necesarios y además “porque está para que la cuiden a ella”, asegura con preocupación su vecina Alba Luz Martínez.
A pesar de tener 25 años, la joven originaria de la comarca Belén, a 8 kilómetros de la entrada a El Papayal, jurisdicción del municipio de San Lorenzo, aparenta menor edad por el sufrimiento desde su niñez y el estado de miseria en que vive junto a su abuela.
La vejez de doña Venancia Rivas, de 92 años, tiene preocupados a los vecinos de la comunidad, quienes solicitan con urgencia que una institución se haga cargo de la muchacha. Asimismo piden el apoyo de las personas de buen corazón para que ayuden a estas dos mujeres con alimentos, ropa y dinero en efectivo.
El Alcalde de San Lorenzo, Leonel Sasiga, desde que visitó la comunidad ha estado pendiente de Marina y le manda ropa y comida, pero lo ideal es que sea ella ubicada en un lugar donde la cuiden, sugiere Martínez.