Repartió rosas al público, se cubrió el cuerpo con la Bandera de Nicaragua y después la besó, dio mensajes de amor y admiró la belleza de la mujer nica, esas fueron algunas de las cosas que hizo el reggaetonero Tito El Bambino, quien la noche del sábado dio un concierto que podríamos denominar interactuado, ya que mantuvo una constante comunicación con el público.
El concierto inició a eso de las 11:30 p.m., pero previo a la presentación del boricua, los grupos invitados animaron desde las 7:00 p.m., hora que se había anunciado el evento.
El reggaetonero con mucha sencillez y saludando desde que estaba tras el escenario, salió cantando uno de sus éxitos más conocidos, Caile, inmediatamente saludó a su público y con un movimiento sencillo de caderas enloqueció a sus fans, que lanzaron ropa interior al escenario.
Pero no todo fue alegría. Se observó bastante desorganización y falta de seguridad. Cien agentes, entre policiales y de servicio privado, fueron los encargados de custodiar la Plaza Maya, del Centro Comercial Plaza Inter, donde se realizó el evento.
Pese a que el local no se llenó a su capacidad, los agentes de seguridad no pudieron controlar a las casi 2,000 personas que asistieron al evento.
“Por favor desalojen la tarima”, repetía constantemente una joven miembro del comité organizador, pues según explicó, no podían haber muchas personas en la misma, pues era de madera y corría el peligro de venirse al suelo por la sobrecarga.
A empujones fueron sacadas aquellas personas que alteraron el orden en el concierto, y los niños vendedores (principalmente de chicle) que intentaban ofrecer el producto a los fanáticos de Tito, corrieron la misma suerte.
El equipo de LA PRENSA que cubría el evento pudo observar cómo Roger Guerrero, un agente de seguridad de la discoteca K.Sons Club (promotora del evento), arrastró literalmente a una pequeña vendedora, sacándola del local entre gritos y empujones.
Al consultársele el motivo del maltrato a la vendedora de chicles, Guerrero pidió que por favor no se mencionara en los medios de comunicación el incidente, y se excusó diciendo que “eran órdenes”.
La desorganización del evento afectó a los mismos organizadores. Moisés Gutiérrez, locutor de Radio La Pachanguera, emisora encargada de animar el evento, discutió a gritos con el jefe de seguridad del evento. Según explicó luego, fue porque los agentes querían desalojar a los locutores de la tarima, a pesar que ellos estaban animando la actividad.
CARAS CONOCIDAS
En el área VIP del concierto pudimos ver muchas caras conocidas de la farándula nacional.
Diez candidatas a Reina del Carnaval 2007 estuvieron observando el evento desde el balcón del tercer piso de Plaza Inter, y luego subieron a la tarima para presentarse, pero no fueron tan bien recibidas, pues los fanáticos en su desesperación por ver a Tito, abuchearon a la mayoría de las jóvenes mientras decían su nombre y lugar de procedencia.
Bailando entre el público estaban tres de las Chicas Latinas: Mariana Navarrete, Nilska Centeno e Ingrid Rivas, quienes dejaron con la boca abierta a muchos de los varones, por sus sexys vestuarios.
DEL ESCENARIO A LA PISTA
El concierto en Plaza Maya culminó después de las 12:00 de la noche, seguidamente el artista boricua se retiró al hotel, donde recuperó energía porque ahora quien iba a bailar era él.
Fuentes extraoficiales informaron a LA PRENSA que Tito El Bambino estaría de fiesta en la discoteca Moods. Un equipo de Revista se movilizó y confirmó que el artista estaba con su equipo de bailarines en una sala VIP de la discoteca.