El Instituto de Telecomunicaciones y Correos (Telcor) habría devuelto, desde mediados del año pasado, la frecuencia 560 en Amplitud Modulada (AM) a la Comisión de Promoción Social Arquidiocesana (Coprosa), organización no gubernamental ligada a la Iglesia católica.
La decisión, que habría sido manejada con mucha discreción, fue tomada por la entonces directora del ente regulador de las telecomunicaciones, Martha Julia Lugo.
En la frecuencia 560 operaba radio La Poderosa, medio de comunicación que hacía las veces de voz oficial del ex presidente y ahora reo condenado por actos de corrupción, Arnoldo Alemán.
Era común que el ex presidente utilizara los micrófonos de esta emisora para expresar su pintoresca verborrea política y cuestionar duramente a sus adversarios.
CANCELADA EN EL 2002
En el 2002, Telcor, dirigido por Mario González, canceló la licencia a Coprosa aduciendo que esta no se encontraba inscrita debidamente en el Departamento de Registro y Control de Asociaciones del Ministerio de Gobernación.
Telcor añadió que dado que Coprosa no estaba inscrita formalmente y por ende su frecuencia se le había cancelado y devuelta al Estado, los propietarios de La Poderosa tendrían que hacer todas las gestiones directamente ante el ente regulador de las telecomunicaciones si querían operarla nuevamente.
IGLESIA DICE DESCONOCER
LA PRENSA también consultó al padre Rolando Álvarez, vocero oficial de la Iglesia católica, quien dijo desconocer sobre dicha resolución del ente regulador.
“Desde que asumió monseñor Leopoldo Brenes, no hemos conocido ni hemos sido notificados de ninguna resolución que se refiera a Coprosa”, aseguró Álvarez vía telefónica.
Lugo relató que decidió devolver la frecuencia a la Iglesia católica luego de conocer que en la institución se habrían recibido cuatro notificaciones de parte de la Corte Suprema de Justicia en la que se informaba de resoluciones mandando al ente regulador a devolver la frecuencia aduciendo que ésta había sido quitada de forma arbitraria.
Llamamos al magistrado Francisco Rosales para indagar sobre este asunto, pero se excusó de atendernos porque se encontraba en una reunión.
“Cuando yo asumí en el 2005 me encuentro con tres resoluciones (de la Corte Suprema) sobre este caso y nadie que me decía nada. Si no me he dado cuenta, la Corte me vuela la cabeza. Lo que pasa es que la Ana Nubia Alegría, por orden del presidente Bolaños (Enrique) las engavetaba. Yo con mi oreja fría. Cuando llega la última (notificación) en un tono bastante fuerte, yo me asusto y digo: de qué me están hablando”, relató la ex funcionaria.
Llamamos al móvil de Alegría, pero tampoco responde. En su casa, siempre nos informan que no se encuentra y tampoco devuelve los mensajes que le dejamos con el personal de servicio.
Lugo comentó que luego de revisar las resoluciones de la Corte Suprema con su personal jurídico, determinó que estas eran claras y decidió devolver la frecuencia a la Iglesia católica.
Coprosa entró en la picota pública luego que se descubriera que durante el gobierno de Arnoldo Alemán, entre 1997 y 2001, se benefició con exoneraciones para más de 160 vehículos y una cantidad similar de mercadería, aun cuando las leyes fiscales permitían sólo una cantidad mínima de introducciones de vehículos para organismos no gubernamentales.