La directora de la Policía Nacional, primera comisionada Aminta Granera, reaccionó ayer a los señalamientos efectuados por familiares de dos fallecidos, tras la incursión de agentes antinarcóticos a un supuesto expendio de droga, ubicado en el barrio Ducualí, la tarde del martes. Familiares de los fallecidos pretenden atribuir las muertes a la actuación de los agentes policiales.
Héctor Adán Alvir Mendoza, de 23 años, murió supuestamente por intoxicación cuando aparentemente se tragó una bolsa con coca, sin embargo, sus familiares aseguran que no fue por eso, sino por los golpes que la Policía le propinó.
Manuel Guadamuz Gaitán, de 17 años, murió del susto al ver la presencia policial, aseguraron sus familiares.
“Mi hermano falleció de un paro cardíaco al ver que la Policía quería ingresar a la vivienda, pero mi padre no los dejó entrar a la casa”, dijo Mariana Guadamuz, hermana de Manuel Guadamuz.
El incidente ocurrió cuando la tarde del martes agentes antinarcóticos se presentaron a la vivienda donde habitaba Alvir Mendoza, para realizar un operativo en la casa que supuestamente era un expendio de droga.
El hecho ocurrió del motel El Recreo una cuadra abajo, en Ducualí, Managua.
La versión preliminar con que cuenta Granera es que una de estas personas pereció por intoxicación al ingerir la droga cuando trató de burlar la presencia policial durante el allanamiento.
La otra persona pereció, según la jefa policial, por sus antecedentes de epilepsia.
No obstante, Granera prefirió esperar el dictamen del médico forense que analizó las causas de la muerte de las dos personas.
“Esta es una información nada más, la cual tendrá que ser ratificada por Medicina Legal y esa va a ser la versión oficial que vamos a manejar como Policía Nacional”, indicó la jefa policial, quien ayer brindó sus declaraciones momentos después de haber asistido a la misa celebrada en la cárcel de mujeres La Esperanza, con motivo del inicio de la Cuaresma.
Granera también salió al paso a las acusaciones que hacen los familiares de los fallecidos, que aseguran que éstos fueron golpeados por los agentes que ejecutaron el operativo policial.
“Siempre nos van a acusar, a nadie le gusta que lleguemos a quitarles droga (…) esa es una consecuencia ordinaria del trabajo, sostuvo Granera, quien se mostró anuente a verificar si hubo o no orden de allanamiento para incursionar a las viviendas.
“Lo importante es que aquí sepan los nicaragüenses y las nicaragüenses que la droga mata a nuestras familias, la droga mata a nuestra juventud y que vamos a ser intransigentes también con el consumo interno y con el combate a los expendios internos de droga”, apuntó la funcionaria policial.