La imagen es degradante. Un hombre desnudo y colgado de los testículos. Otros cuatro esposados y golpeados hasta el cansancio. Eso es lo que ocurrió en Nueva Guinea y los autores eran policías y militares, según una investigación del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh).
“No nos cabe la menor duda de que hubo tortura”, dijo el presidente ejecutivo del Cenidh, Bayardo Izabá, al dar a conocer el caso.
La directora de la Policía Nacional, primera comisionada Aminta Granera, confirmó la denuncia efectuada por el Cenidh.
“Lamentablemente el informe conclusivo de Asuntos Internos indica que es verdad”, aseguró Granera.
Tras conocer el hecho sucedido en Nueva Guinea, la decisión de la jefa policial fue ordenar la baja deshonrosa a los involucrados.
La jefa policial no precisó el número de los agentes del orden, como tampoco quiénes son los funcionarios que deberán abandonar las filas policiales.
Granera dijo que no conocía en detalles el caso debido a que todo el día de ayer participó de la reunión nacional de mandos.
No obstante, ya existe una disposición que será efectiva a partir de hoy. Granera prometió que emitirá una versión oficial.
“No les puedo decir los nombres mañana (hoy), vamos a sacar una nota de prensa dando la información”, se limitó a decir la jefa policial.
SOSPECHOSOS DE ABIGEATO
Según la investigación del Cenidh, los ciudadanos Orlando Abel Obando Reyes, Gilber Javier Delgadillo Aguilar, Raúl Terencio Artola Delgadillo, Felipe Santiago Artola Amador y Martín Antonio Artola Amador, fueron detenidos el pasado 12 de enero como sospechosos del delito de abigeato, por una patrulla combinada de agentes policiales y miembros del Ejército.
Los mismos fueron conducidos a un lugar conocido como La Batea, en la zona rural de aquel municipio, donde fueron salvajemente torturados por los agentes policiales a vista y paciencia de los miembros del Ejército que les acompañaban.
“Las torturas que ocurrieron son sumamente graves. Tienen que ver con haber sujetado de los genitales, con un mecate, con una sondaleza, y haberla guindado, a una de esas personas”, explicó Izabá.
El funcionario del Cenidh dijo que la persona que recibió las más severas lesiones y torturas fue Orlando Abel Obando. Mostró fotografías de los genitales de éste donde se observan las laceraciones y hematomas en el pene y testículo del hombre, producto de la brutalidad policial.
Cinco días después del arresto, los detenidos aún no habían sido remitidos al forense para su valoración médica, confirmó el Cenidh.