La Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) e Irán se mantuvieron anclados el martes en sus posiciones sobre el programa nuclear de dicho país, en vísperas de un crucial informe al Consejo de Seguridad de la ONU que amenaza con endurecer las sanciones contra Teherán.
Ante la presión de la comunidad internacional, Irán está dispuesto a negociar pero sin suspender el enriquecimiento de uranio, mientras que el organismo de control nuclear propone una “pausa” mutua.
Mohamed ElBaradei, el director de la AIEA, se reunió con el principal negociador iraní sobre el tema nuclear, Ali Larijani, antes del informe que entregará antes del viernes al Consejo de Seguridad, en el que constatará que Teherán aumentó el enriquecimiento de uranio.
Esto podría conllevar un empeoramiento de las sanciones decididas por la ONU el 23 de diciembre del 2006.
La cuestión no debe ser “resuelta por la fuerza ni la presión, sino por la negociación”, reiteró Larijani al término de la reunión con ElBaradei.
Larijani acusó a ciertos países de “querer privar a Irán de su derecho a la tecnología nuclear pacífica” y explicó que, en su opinión, “la suspensión (del enriquecimiento) es una decisión política y no técnica”, por lo que se impone “un diálogo constructivo”.
ElBaradei, por su parte, también se mantuvo firme con su posición oficial: la necesidad de “una pausa”, tanto en las actividades de enriquecimiento de uranio de Teherán como en las sanciones en su contra.
El Consejo de Seguridad de la ONU decidió sanciones contra los programas nuclear y balístico iraníes tras el rechazo por parte de Teherán a suspender las actividades nucleares que realiza en sus instalaciones de Natanz (centro).
Un día antes de cumplirse el plazo impuesto por el Consejo de Seguridad de la ONU a Teherán, el presidente iraní Mahmud Ahmadineyad afirmó ante millares de personas en el norte de Irán que su país no tenía problema alguno en eliminar su programa de enriquecimiento de uranio si Occidente hacía lo mismo.
“La justicia exige que aquellos que quieren conversar con nosotros cierren también su programa del ciclo de combustible nuclear. Entonces, podemos tener un diálogo en un ambiente justo”, dijo el mandatario.
El Consejo de Seguridad fijó un plazo que vence el miércoles para que Irán suprima el enriquecimiento de uranio o de lo contrario recibirá nuevas sanciones económicas.
“¿Creen ustedes que es una propuesta seria?”, fue el comentario del portavoz de la Casa Blanca, Tony Snow, a las palabras del Presidente iraní.
ElBaradei señaló en una entrevista publicada este martes por el diario económico británico Financial Times que, de aquí a seis meses, Irán habrá adquirido conocimientos para enriquecer el uranio a nivel industrial, con 3,000 centrifugadoras trabajando “en cascada”.
“Lejos de la bomba”
“Pero está aún muy lejos de la capacidad de fabricar una bomba atómica”, destacó.
Los países occidentales sospechan que Teherán quiere avanzar hacia el arma suprema mediante la producción de uranio altamente enriquecido. Irán destaca que será escasamente enriquecido (sólo en un 5 por ciento) por lo que únicamente servirá para producir electricidad de uso civil.