El senador norteamericano William Nelson cuestionó ayer la existencia de los cohetes antiaéreos Sam-7 que posee Nicaragua, bajo el argumento de que este país no está siendo amenazado y catalogó como innecesaria la tenencia de los mismos, subrayando así la posición del Gobierno estadounidense con respecto a los cohetes tierra-aire.
Nelson llegó a Nicaragua como parte de una gira por varios países latinoamericanos, entre los que se incluye Costa Rica, Ecuador y Perú.
“Acabo de ver la fuerza aérea de Costa Rica, ellos tienen tres avionetas de motor, no tienen ningún avión de guerra (…) también he visto la fuerza aérea de Honduras y tampoco me parece que representa una gran amenaza, pero si lo fuese, ¿no creen que los Estados Unidos vendrían para apoyar al país que está siendo atacado?”, argumentó el senador estadounidense.
En tanto el Vicepresidente de la República, Jaime Morales Carazo, luego de un encuentro con Nelson dio a conocer que al abordar el tema de los misiles le dijo al diplomático estadounidense que “tuviera la certeza de que están muy bien resguardados y que nuestro pueblo y Gobierno tienen una vocación pacifista totalmente”.
Morales dijo a Nelson que “deseamos que en un futuro cercano pudiera llegar a convenirse programas para lograr una reducción, pero dentro de niveles de equilibrio y balance”.
“Nadie quiere tener equipos bélicos y ojalá todos fueran cambiados por libros, plumas y arados, pero tiene que ser dentro de medidas graduales en que todos nos sintamos seguros”, agregó.
Morales Carazo le recordó a Nelson que el Gobierno norteamericano había proporcionado armas similares a la Contra durante la guerra de los años ochenta. Morales fue miembro del equipo negociador de la Contra en Sapoá en 1989.
Otros temas
Nelson se reunió en la sede de la Vicepresidencia donde se hizo acompañar por el embajador Paul Trivelli. En el encuentro también estuvo el Canciller Samuel Santos.
Morales dijo que entre los temas abordados están el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y el interés de Nicaragua de continuar participando activamente en el mismo, además de la perspectiva de los efectos favorables que está teniendo el desarrollo de la Cuenta del Milenio en los departamentos de León y Chinandega.
Nelson agradeció la hospitalidad de las autoridades nicaragüenses y aunque reconoció que hay diferencias, dijo que “es necesario que seamos amigos, porque hay muchos problemas aquí”, refiriéndose a salud, educación, agricultura, transporte entre otros.
“Los Estados Unidos quieren ayudar a Centroamérica, y es en ese espíritu que vengo a Nicaragua hoy”, expresó el senador demócrata de la Florida.
Piden por migrantes
Por su parte el canciller Samuel Santos solicitó a Nelson, en nombre del Gobierno de Nicaragua, su respaldo para gestionar una ampliación del Status de Protección Temporal (TPS), para beneficiar a más de cuatro mil nicaragüenses, cuyo permiso está por expirar.