Los pobladores de la ciudad caribeña de Bilwi, en la Región Autónoma Atlántico Norte, podrían quedar en tinieblas debido a que las plantas de generación eléctrica corren el riesgo de colapsar en cualquier momento por falta de mantenimiento.
Moisés López, gerente general de Puerto Cabezas Power (PCP), dijo que el mantenimiento no se ha realizado porque no hay potencia de respaldo.
El funcionario sostuvo que un grupo de ingenieros mecánicos está en Bilwi, haciendo una evaluación de las plantas, y las recomendaciones son que las máquinas deben ser detenidas para su chequeo mecánico.
“Las plantas no han recibido el mantenimiento adecuado porque no tienen potencia de respaldo que permita parar algunas plantas y hacerles las revisiones correspondientes, y hemos decido no afectar a la población con los cortes de energía eléctrica”.
El funcionario culpó al INE por esta crisis, ya que mandó a suspender la instalación de dos plantas de respaldo de dos megavatios. “Desde el mes de julio del año pasado nos pararon la instalación de las plantas, porque algunos pobladores se quejaron ante el INE”.
Agregó que “con esas dos plantas de respaldo nosotros no tendríamos ningún problema, pero nos han parado el trabajo y las plantas se han ido desgastando”.
MAYOR DEMANDA
La demanda de la población ha crecido en Bilwi, actualmente la demanda es de 4.2 megavatios y la capacidad instalada es de 4.5 megavatios, lo que pone en una desventaja a la empresa porque no hay potencia de respaldo. Con la instalación de las dos unidades la PCP estaría generando siete megavatios, y el problema podría superarse, dijo el gerente de PCP.
El ingeniero Francisco Obregón confió a LA PRENSA que la situación en que se encuentran las maquinarias de generación de la PCP es crítica, por eso ha orientado a la gerencia, parar una por una las máquinas, para hacer una revisión general.
“Las máquinas han trabajado continuamente y por la falta de energía de respaldo no les han dado el mantenimiento adecuado; si continúan así, en cualquier momento se pueden dañar las bombas de inyección”, indicó.
“Sabemos que tenemos un problema con la emisión de gases y trabajamos para buscarle una solución. La empresa ha invertido un millón de dólares para instalar las dos plantas y reparar las otras unidades”, aseguró el funcionario.