¿Hay que subsidiar a los buseros? Saquémoslo de Telcor. Una crisis política dividió al Estado, y ahora que se arreglaron las cosas es necesario indemnizar a aquellos que tomaron un determinado bando. ¡Abran las arcas de Telcor! Otra crisis política hace que existan dos instituciones ejerciendo las mismas funciones. No hay problema; la planilla de Telcor aguanta.
Un recuento realizado por LA PRENSA en base a informes financieros del Instituto de Telecomunicaciones y Correos (Telcor) y entrevistas a ex funcionarios vinculados a esta institución, revelan que en los últimos tres años, a esta entidad le han exprimido más de 60 millones de córdobas, para costear crisis sociales o políticas que necesitaban soluciones financieras rápidas.
Telcor es el ente regulador de uno de los sectores con mayor crecimiento anual en el país. Este año se espera nuevamente inversiones en las telecomunicaciones que superen fácilmente los 100 millones de dólares.
Todos los operadores, por ley, deben reportar el 2.5 por ciento de sus ingresos brutos a Telcor, lo que representa un millonario flujo de capitales para esta institución.
Estos movimientos financieros son los que han convertido al ente regulador en la caja chica del Estado nicaragüense, aunque millones de sus fondos hayan caído en un verdadero “saco roto”.
Esto empezó desde el 2004, cuando el primer subsidio de casi 40 millones de córdobas para el sector del transporte colectivo, acordado para evitar un incremento en la tarifa, fue saldado con fondos de esta institución.
En el 2005, informes a los que tuvo acceso LA PRENSA revelaron que Telcor asumió el pago de todas las indemnizaciones de aquellos empleados que abandonaron las entidades regulatorias de los servicios básicos (INE, Telcor e INAA) para formar parte de la denominada Superintendencia de Servicios Públicos (Sisep), lo que terminó costándole al ente regulador 18 millones de córdobas.
GENEROSAS COMPENSACIONES
Estas indemnizaciones incluyeron a empleados que tan sólo laboraron durante la efímera existencia de tres meses de la Sisep, y a quienes se les pagó hasta seis meses de su salario al dejar la institución.
Además, con este dinero se solventó el pago de alquileres de edificios, mobiliarios y pago de servicios básicos de la sede de esta institución ubicada de la estatua de Montoya, dos cuadras hacia el sur.
LA ÚLTIMA “SANGRÍA”
En el 2006, Telcor recibió nuevamente otro “garrotazo”, siempre provocado por rencillas políticas. El 31 de mayo de ese año, el entonces presidente Enrique Bolaños decide retirar de su cargo a Martha Julia Lugo, debido a sus acercamientos con el Partido Liberal Constitucionalista (PLC).
Lugo había sido colocada en este puesto en sustitución del periodista Joel Gutiérrez, quien había sido traslado a un cargo de viceministro del Ministerio de Transporte e Infraestructura, para protegerlo del acoso judicial del que era objeto debido al conflicto político entre los poderes Legislativo y Ejecutivo.
Lugo, molesta por la decisión presidencial, se amparó ante el Tribunal de Apelaciones de Managua, quien resolvió a su favor. Pese a esto, el presidente Bolaños se negó a reintegrarla y nombró a la entonces subdirectora, Ana Nubia Alegría.
Aprovechando la resolución de Apelaciones y otra a su favor emitida por la misma Corte Suprema de Justicia, Lugo logró congelar varias cuentas bancarias de Telcor y abrió un “clon” de la institución, ubicado en el Edificio La Merced, que se encuentra de Plaza Inter dos cuadras hacia el oeste. Era una situación de dos instituciones ejerciendo las mismas funciones, pero trabajando con los mismos recursos.
“TELCORCITO” SIGUE FUNCIONANDO
Se esperaba que esta situación se acabara con el ascenso al poder del Frente Sandinista. Sin embargo, LA PRENSA descubrió que a un mes y medio del cambio de autoridades en Telcor, el denominado “Telcorcito” del Edificio La Merced, sigue operando.
“Eso es un derroche de recursos. Siempre lo hemos dicho. Yo no sabía que todavía seguía operando ese otro Telcor. Es una barbaridad. No tiene sentido que se perpetúe ese gasto de mantener esas dos instituciones”, comentó al respecto el contralor colegiado Guillermo Argüello Poessy.
LA PRENSA durante toda la semana pasada intentó obtener una versión de las actuales autoridades, de por qué se mantienen los gastos de personal, inmobiliario, alquiler de local y pago de servicios básicos en el denominado “Telcorcito”, pero nuestras gestiones ante Relaciones Públicas no fueron respondidas.
Logramos contactar telefónicamente a Marvin Collado, actual vicepresidente ejecutivo de Telcor, quien nos dijo que consultaría con el presidente ejecutivo Orlando Castillo, para determinar cuándo se daría respuesta a nuestras inquietudes, pero no hubo una respuesta final.
MILLONARIA PLANILLA
LA PRENSA tuvo acceso a parte de la planilla de algunos trabajadores que laboran en el denominado “Telcorcito”, con sueldos que oscilan entre los 17,000 a 60,000 córdobas mensuales.
Según un recuento hecho por LA PRENSA, mensualmente se gastaban 536 mil córdobas en salarios para estos 15 empleados.
Esto sin incluir los 97,233 mil córdobas que ganaba Martha Julia Lugo y lo que se le pagaba al resto de empleados y asesores, que hasta el momento es desconocido.
Eso quiere decir que durante siete meses, debido a las diferencias políticas entre Lugo y el presidente Bolaños, se pagaron en concepto de salarios 3,799,338 córdobas para el funcionamiento de una institución (el “Telcorcito”) que no era reconocida por el Ejecutivo y la gran mayoría de los operadores de telecomunicaciones del país.
Este recuento se hizo desde junio del año pasado, cuando inició operaciones “Telcorcito”, hasta enero pasado, cuando Lugo entregó su cargo.
Es vox pópuli entre los trabajadores de Telcor, que las operaciones del denominado “Telcorcito” eran pura fachada y que muchos de estos empleados prácticamente se ganaban sus salarios “sin hacer nada”.
Sin embargo, Martha Julia Lugo, amparada en las resoluciones del Tribunal de Apelaciones y de la Corte Suprema de Justicia, insiste en la legitimidad de su cargo como directora de Telcor y rechaza que la institución que presidió haya sido una “fachada” del denominado Telcor central, pese a que los operadores acudían a este último a realizar sus pagos y gestiones regulatorias.
Desde “Telcorcito”, Lugo emitió una serie de decretos y resoluciones ministeriales regulatorias, así como autorizaciones de licencias y expansión de numeraciones telefónicas, que a la fecha se desconoce si el actual director de Telcor, Orlando Castillo, va a reconocer. Lugo tiene la certeza de que sí lo hará.
“Cuando yo entregué el cargo al señor Castillo, éste me dijo: doña Martha Julia, acá nosotros vamos a respetar la ley y usted está con la ley”, comentó Lugo cuando le preguntamos sobre el tema.
CONTRADECRETOS
Muchos decretos de Lugo, bien pudieran ser llamados “contradecretos”, ya que eran resoluciones que contravenían las que emitía Ana Nubia Alegría o su sucesor en el cargo, Foad Hassan Lanzas, ambos funcionarios reconocidos por Bolaños.
También estos dos funcionarios emitieron decretos ministeriales contraviniendo las disposiciones emitidas por Lugo.
Lugo reveló que Castillo le prometió que los empleados que laboraron con ella en el “Telcorcito” serían gradualmente incorporados al Telcor central.
“Eso se va ir a poco a poco mientras le hacen un espacio en el Telcor central. Además, no le veo problema a que siga operando el Telcor del Edificio La Merced, si los muchachos allí se encuentran trabajando, haciendo sus diligencias. Incluso bien pueden quedar como unas oficinas paralelas de la institución”, añadió la ex funcionaria.
Lugo defendió también la transparencia de su gestión, aduciendo que todos los reportes que entregó se encuentran apegados a los procedimientos administrativos financieros regulares.
“Todo está notariado y notificado por el doctor Juan José Martínez, asesor jurídico de la Sisep y quien ahora está de director jurídico de Telcor. Ahí está mi acta de entrega de todito lo que yo entregué. Ahí está toditititito. Rubricadas y entregadas al ahora presidente ejecutivo de Telcor. Ingresos, egresos, cuentas bancarias, traslados de fondos, todo”, insistió Lugo.
A raíz de la crisis política que dividió en dos a Telcor, la Contraloría General de la República inició una serie de auditorías para determinar si no se malversaron los fondos de la institución aprovechando la confusión existente por la inverosímil situación de la institución.
Estas auditorias, no obstante, se encuentran suspendidas temporalmente.
“La auditoría está suspendida porque el actual presidente de Telcor, Orlando Castillo, mandó una información donde manifiesta que ha recibido los estados financieros de Telcor cortados al 31 de marzo del 2006, y los entregados por la señora Martha Julia Lugo cortados hasta el 31 de diciembre del 2006, y están pidiendo un mes para consolidar la información”, comentó el contralor Guillermo Argüello Poessy.
Hasta la fecha, las actuales autoridades de Telcor no han reportado alguna irregularidad en el manejo de los fondos por ninguno de sus antecesores al frente del ente regulador.