Líderes algodoneros de Occidente siguen con interés las investigaciones que el Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA) lleva adelante en Posoltega, en donde evalúan líneas de algodón, con fibra de color.
Para el productor chinandegano, Enrique Saravia, el atractivo para una posible incursión al algodón es que el rubro con fibra de color tiene buen precio internacional, ya que no ocupa químicos y permitirá adquirir mejores experiencias.
Además proponen iniciar el cultivo en pequeñas plantaciones para ir evaluando el desempeño del cultivo, aseguran.
“Yo propondría que se siembre en cada finca, áreas de dos y hasta diez manzanas para sacar la relación de costos de producción, como rubro alternativo y para la rotación de nuestros cultivos en Occidente”, dijo.
La idea de los algodoneros tradicionales es que “cualquier práctica cultural es más efectiva en pequeñas extensiones, porque los controles son eficientes”, aseguró.
Saravia sostiene que el monocultivo, depende de un solo cultivo, fue lo que los llevó a la quiebra, en la década de los noventa.
“Aquí ahora hay casos de productores que llevan 18 años de sembrar la misma área, el mismo cultivo, e iniciaron con dos aplicaciones de pesticidas para combatir los hongos y hasta la fecha llevan 12 aplicaciones, con el subsiguiente aumento de los costos de producción”, finalizó.
EN 2008
El ingeniero Wilfredo Jiménez, director del INTA Pacífico Norte, aclaró que la variedad nicaragüense de algodón, conocida como Melba, tiene las mismas características de la variedad Fiber Max, originaria de Estados Unidos, sin embargo la semilla norteamericana, se usa más en El Salvador.
La variedad Melba, pasa por el proceso de cruzarles características genéticas, buscando características óptimas para volverlo más rentable.
Según los técnicos del INTA, la variedad Melba fibra blanca o de color marrón, verde o café, se liberará en el 2008.
En occidente hay un potencial de tierras para cultivo de algodón de unas 300 mil manzanas, extensión con la que se pueda suplir hasta en un 50 por ciento con la variedad Criolla, aseguraron.
Sin embargo las proyecciones iniciales apuntan a que se puede iniciar con un área de 600 manzanas.
Jiménez coincide con Saravia en que se use la rotación de cultivos en León y Chinandega, alternando el algodón con el maní.
En el caso del maní ya se está usando en exceso químicos como los fungicidas, para combatir las enfermedades, indicó.
Justificando la rotación de cultivos, Jiménez sostiene que al maní le atacan enfermedades de suelos y al ser sustituido por el algodón se rompe el ciclo de vida de las plagas, de tal forma que la enfermedad de una no afecta a la otra.
Él estímulo del sector algodonero es el surgimiento de nuevas industrias textiles.
Una de ellas invertirá cien millones de dólares en la zona franca, ubicada en Ciudad Sandino, en Managua, actividad en donde se calcula que exportarán casi 30 millones de yardas de tela, anualmente.
MERCADO INTERNACIONAL
Se estima que la producción mundial de algodón ronda los cien millones de pacas, equivalentes a 220 millones de quintales.
China, India, Paquistán y Turquía, consumieron colectivamente 50.3 millones de pacas de algodón de 480 libras cada una, en la temporada correspondiente a 2000-01, representando el 54 por ciento del consumo total mundial de algodón, que fue de 92.3 millones de pacas en dicha temporada, según informe de Textiles Panamericanos.
En la temporada del 2004-05, con un consumo global que se elevó a 108.7 millones de pacas, estos mismos cuatro países representaron el 66 por ciento —las dos terceras partes— del consumo mundial de algodón.
Los datos sobre el algodón recopilados por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) refuerzan lo que se podría esperar acerca del crecimiento del consumo de algodón en China durante los últimos cinco años.
En las temporadas del 2000-01 al 2004-05, China incrementó su consumo de algodón en un 64 por ciento —de 23.5 millones a 38.5 millones de pacas—.
Como el quinto consumidor de algodón más grande del mundo y el segundo productor de algodón más grande del mundo, los Estados Unidos ocupan una posición única en el mundo del algodón. El consumo de algodón en Estados Unidos ha caído en un 25 por ciento, de 8.9 millones de pacas en el 2000-01 a 6.7 millones de pacas en el 2004-05, indica el informe.
En el mercado internacional el precio del algodón se cotiza a 54 dólares el quintal.