La Policía del municipio de Tisma aún no ha determinado la identidad del cadáver de una mujer de aproximadamente 28 años de edad, que apareció sobre las aguas del lugar conocido como El Charco de Tisma, ayer en horas de la madrugada.
La infortunada mujer vestía únicamente una camisola de color verde sobre su cuerpo ya descompuesto. El rostro estaba irreconocible.
El capitán Miguel Espinoza, jefe de la Delegación Policial, aseguró que los lugareños dieron aviso a las autoridades y el cuerpo fue visto por primera vez por un menor que estaba arreando ganado.
“A simple vista se puede decir que se trata de una persona de estructura ósea delgada, quizás unas 120 libras de peso. A nosotros nos avisó el dueño de esta propiedad Ginger Garay, quien llegó a la delegación a decirnos que estaba un cuerpo flotando en el agua”, dijo Espinoza.
El cuerpo presentaba excoriaciones en diferentes partes, sobre todo en los brazos, las piernas y el abdomen, al parecer por el roce con la orilla o por los animales.
Uno de los bomberos dijo que el cuerpo estaba inflamado por la exposición al sol y las horas que permaneció en el agua.
“Recibimos una llamada como a las 9:00 a.m. de parte de la Policía para realizar el rescate de un cadáver que estaba a unos 200 metros. Nos presentamos y vimos que se trataba de una mujer mayor de 27 años, la encontramos desnuda sólo con la camisola verde. Nosotros calculamos que ella tendría unas 72 horas de haber muerto”, dijo Róger Alfredo Lacayo Lugo, quien estaba a cargo de la unidad de bomberos
“La parte de la nariz y de la boca se encontraron deformadas debido a que el cuerpo estaba boca abajo, y los ojos brotados por lo que se descarta mano criminal”, expresó Luis Xavier Jarquín, médico forense de Masaya .
SIN DOCUMENTOS
La Policía encontró en el lugar únicamente un bolso color azul, con un pantalón de color crema con una faja color negra y vieja. Todavía no se determina a quién pertenece el bolso, si es parte de la ropa de la occisa o si pertenecía a una persona que le acompañaba.