Más de 12 metros cúbicos de madera y otra igual cantidad de leña que fue decomisada al amparo de la Ley de Veda Forestal, y otra parte antes de entrar en vigencia esta ley, se encuentra casi podrida a la intemperie en las oficinas del Instituto Nacional Forestal (Inafor) de Jinotega.
Esta leña y madera fue confiscada entre mayo a diciembre del 2006 a diferentes personas que traficaban de manera ilegal con la leña y madera , pero ahora está tirada, recibiendo sol y agua, en los patios del Inafor, sin que hasta ahora se tome una decisión correcta de su futuro antes que termine de deteriorarse.
La decisión de donarla o subastarla la deberán tomar los miembros de la comisión de seguimiento a la Ley de Veda Forestal, con el objetivo que se defina dónde y cómo se utilizarán los más de 12 metros cúbicos de madera y las más de 5 mil rajas de leña y evitar se pudran.
De acuerdo con la Ley 585 de Veda Forestal, en su Artículo 10, establece que los productos que se decomisen deben ser entregados en cantidades iguales tanto a la Alcaldía Municipal como al Sistema Penitenciario. En el caso de las alcaldías para paliar situaciones sociales que se les presenten como ataúdes, y en el caso del Sistema Penitenciario para que los privados de libertad hagan muebles o pupitres para escuelas u otros lugares de beneficencia.
A inicios de enero de este año, Jairo López González, coordinador territorial del Inafor del municipio de Jinotega, al ser consultado por LA PRENSA dijo que al aprobarse la ley a nivel central no se tenía claro cómo sería el procedimiento de la subasta, pero hacía poco tiempo le había llegado un memorando donde le indicaban cuál sería el procedimiento para la subasta.
Sin embargo, después de un mes, ante los constantes operativos forestales, se observa mayor cantidad de leña y madera que le ha sido retenida a dueños de buses, sin que se determine su futuro y uso.
Resulta que parte de esta madera y leña deberá ser subastada al mejor postor porque fue retenida antes de entrar en vigencia la Ley de Veda Forestal, pero existe la posibilidad que no se venda al precio real por la depreciación de la misma.