El presidente iraní Mahmud Ahmadinejad prometió ayer domingo que los iraníes serán testigos de un “progreso” en el programa nuclear de aquí al 9 de abril.
“De aquí al 9 de abril serán ustedes testigos de los progresos excepcionales en los campos de la industria, la agricultura, y en particular de la energía nuclear”, dijo el presidente en un discurso.
Ahmadinejad anunció el 11 de abril de 2006 que Irán había logrado el 9 de abril de ese año enriquecer uranio, desencadenando así una crisis en torno al programa nuclear iraní.
El mandatario iraní afirmó también que Irán está “listo” para negociar sobre su programa nuclear, pero excluyendo la suspensión de su enriquecimiento de uranio.
Decenas de miles de iraníes se lanzaron a las calles de Teherán en un espectáculo anual de apoyo a la revolución islámica y a su controvertido programa nuclear.
La multitud se congregó en la enorme plaza Azadi de la capital iraní para escuchar el discurso del presidente Ahmadinejad destinado a marcar el 28º aniversario de la caída del shá iraní.
Junto a las habituales consignas revolucionarios y carteles que proclaman “Muerte a Estados Unidos” y “Muerte a Israel”, también había otros para defender el programa nuclear iraní, constató un periodista de la AFP.
El evento tenía un espíritu festivo. Los niños sostenían globos con la consigna de la revolución, “Libertad, independencia y República islámica”, así como “La energía nuclear es nuestro derecho inalienable”.
FRANCIA REACCIONA
La última proposición del presidente Ahmadinejad sobre el tema nuclear es “inaceptable” y “no responde absolutamente” a la exigencia del Consejo de Seguridad de la ONU, declaró poco después a la radio el Ministro de Relaciones francés Philippe Douste-Blazy.
“Él dice que sólo se compromete a no introducir materia en las centrifugadoras, mientras siguen funcionando y eso no responde absolutamente a la exigencia del Consejo de seguridad de la ONU”, dijo Douste-Blazy a una radio francesa de la comunidad judía.