La Cordillera Blanca de Perú podría tener que cambiar pronto de nombre.
El hielo de las cumbres de la Cordillera Blanca, la mayor cadena de nevados tropicales del mundo, está derritiéndose velozmente por las ascendentes temperaturas, tornando marrones los picos, lo que ha puesto de relieve que el calentamiento global amenaza la futura provisión de agua del Perú, dicen los científicos.
Las montañas andinas de Perú han perdido por lo menos 22 por ciento de su superficie glaciar desde 1970 y el deshielo está acelerándose, según el Instituto Nacional de Recursos Naturales (Inrena).
Los especialistas en glaciología consideran que la actual situación de los nevados del mundo es un indicador del calentamiento global y advierten que lo que está ocurriendo en Perú sugiere la existencia de potenciales problemas.
“Para mí el promedio de pérdida de hielo es algo realmente preocupante”, dijo Lonnie Thompson, un geólogo de la Universidad del Estado de Ohio, en Estados Unidos, e influyente experto en glaciares, quien advierte que con la rapidez del derretimiento el hielo no puede generarse nuevamente.
Thompson, quien ha observado el deshielo en los Andes, los Himalayas y en la cima del Kilimanyaro, dijo que los glaciares tropicales están derritiéndose en todo el mundo debido a las altas temperaturas y que en los sitios donde tenemos información para probarlo, el promedio de pérdida del glaciar está acelerándose realmente.
En Perú los efectos del deshielo son visibles. Rocas de color marrón se observan en las majestuosas cumbres cubiertas de nieve. Fotos comparadas de distintas épocas muestran cómo han ido replegándose los glaciares de las cuestas de las montañas, y el Broggi ha desaparecido completamente.