OTTAWA. - Las autoridades de Canadá negaron asilo a un adolescente nicaragüense porque no creyeron en su condición de homosexual, informó el miércoles la prensa local.
Alvaro Antonio Orozco, actualmente de 21 años, será deportado la semana próxima a un país donde la sodomía es ilegal, para enfrentar a una familia que presuntamente lo golpeó y hostigó por su orientación sexual, indicó el diario Globe and Mail.
"Mi padre me decía 'marica', y me dijo que me lo quitaría a golpes", declaró Orozco al diario. "Pero es imposible probar que eres gay", añadió.
Descrito por el diario como una persona de rasgos delicados y tono meloso vestida con una camisa a cuadros rosada, Orozco dijo que se sentía y comportaba de manera diferente desde una edad temprana, le atraían las actividades artísticas, solía jugar dentro de su casa cuando era niño y actualmente quiere ser enfermero.
También acude a clubes nocturnos gay en Toronto los fines de semana, aseguró.
Pero la oficina de migración canadiense (Immigration and Refugee Board) rechazó su demanda alegando que no había brindado pruebas de que había estado sexualmente activo en su adolescencia y que no tenía clara su orientación sexual cuando huyó de Nicaragua, a los 12 años.
SU VIAJE
"No es homosexual (...) y fabricó el tema de la orientación sexual para respaldar un pedido de protección en Canadá", indicó la oficina en su dictamen.
Su abogado, El-Faruk Khaki, estimó sin embargo que "la decisión muestra una falta de comprensión de los temas que enfrentan los niños en culturas homofóbicas".
Orozco apelará a la ministra de Inmigración canadiense, Diane Finley, para que le permita quedarse en Canadá por motivos humanitarios, dijo Khaki. Si ésta le niega el permiso, Orozco será deportado el próximo martes.
Según el periódico, el joven huyó de Nicaragua y de su padre alcohólico poco antes de cumplir 13 años, atravesando Centroamérica y México en autoestop, antes de franquear a nado el Rio Grande, donde casi se ahoga.
Detenido en Estados Unidos, pasó un año en un centro de detención en Houston (Texas, sur). Liberado para que regresara a Nicaragua, huyó nuevamente y vivió como clandestino en Estados Unidos antes de llegar a Canadá.