La junta directiva de la Asamblea Nacional en conjunto con los jefes de bancadas de los distintos partidos políticos, decidieron ayer suspender la discusión del dictamen de ley para la destrucción de los misiles tierra-aire Sam-7, hasta que el Ejército de Nicaragua inicie las conversaciones con sus homólogos centroamericanos para el Balance Razonable de Fuerzas.
El jefe del Ejército, Omar Halleslevens Acevedo, sostuvo una reunión ayer con la junta directiva y los jefes de las cuatro bancadas parlamentarias, para abordar el tema de los Sam-7.
Sin embargo, Halleslevens dijo que le corresponde al gobierno de Daniel Ortega y al Poder Legislativo decidir la destrucción de los Sam-7.
posición ambigua
Al concluir el encuentro, el jefe del Ejército no supo explicar si estaban a favor de la destrucción de los misiles tierra-aire, a pesar de que en el año 2005, a solicitud del (ex) presidente Enrique Bolaños, recomendaron la destrucción de 651 misiles Sam-7.
Halleslevens manifestó que los misiles se encuentran a buen resguardo en las bodegas de la institución militar y que están bajo régimen de seguridad.
Sin embargo, el mando militar señaló que le corresponde a las autoridades civiles tomar las decisiones que crean conveniente y que el Ejército respetará la decisión que tomen.
Agregó que Nicaragua ha destruido una cantidad de armas, entre éstas los misiles Sam-7, de manera unilateral y que será “en el marco del SICA (Sistema de Integración Centroamericana) que abordarán con el resto de países de la región el BRF (Balance Razonable de Fuerzas)”.
Asimismo, Halleslevens solicitó a los diputados de la Asamblea Nacional “no politizar el tema de los misiles Sam-7”, “porque son temas muy apasionantes para la población nuestra”.
Asimismo, advirtió que los aviones “Storm Rally” que adquirió el gobierno de Honduras, se pueden emplear “de forma ofensiva y defensiva”.
El primer secretario de la Asamblea Nacional, Wilfredo Navarro, señaló que pospondrán la discusión de los misiles Sam-7 hasta que el Ejército de Nicaragua converse con sus homólogos centroamericanos.
Agregó que los jefes de las bancadas manifestaron que no es el momento para la discusión de ese tema, porque se puede manipular políticamente.
Sin embargo, en horas de la mañana de ayer los legisladores del Partido Liberal Constitucionalista (PLC) y Alianza Liberal Nicaragüense (ALN) expresaron que respaldarían la destrucción de los misiles.
No obstante, después de la reunión con Halleslevens, Navarro cambió de criterio y dijo que no es el momento para destruir los Sam-7, porque Nicaragua es el único país que se ha deshecho de sus armas de manera unilateral.
Por su parte, el diputado sandinista Wálmaro Gutiérrez descartó que la controversia desatada por los misiles Sam-7 afecte las relaciones entre Nicaragua y los organismos internacionales. Gutiérrez señaló que en dos semanas concluirán los puntos de agenda que presentarán al Fondo Monetario Internacional (FMI).